Retención de líquidos después del cáncer: recomendaciones y consejos

Hay personas que, después de superar un cáncer pueden sufrir consecuencias del tratamiento. Hay regiones del cuerpo particularmente sensibles a los efectos secundarios de la quimioterapia, la radioterapia o a las intervenciones quirúrgicas. Concretamente la piel es de las zonas del cuerpo más afectadas en estos casos.

 

Entre las alteraciones cutáneas más frecuentes que pueden aparecer después de un cáncer podemos encontrar:

  • Piel seca (xerosis)
  • Prurito (picor)
  • Úlceras en la piel
  • Edemas (retención de líquidos)
  • Cicatrices

 

Afortunadamente, las reacciones cutáneas son a menudo temporales y existen tratamientos para remediarlas.

 

Los edemas y su relación con el tratamiento contra el cáncer

 

Los edemas son acumulaciones de líquido bajo la piel, dentro de los tejidos que están fuera del sistema circulatorio, que transporta la sangre por todo el cuerpo. El edema se da con mayor frecuencia en los pies y las piernas, dejando una sensación de inflamación y pesadez, y provocan aumento de peso. También puede ocurrir en las manos, los brazos, la cara y el abdomen.

 

Los problemas en el funcionamiento del corazón, el hígado o los riñones pueden tener como consecuencia la retención de líquidos. Enfermedades asociadas como la insuficiencia cardíaca, hepática o renal son las causas más frecuentes de los edemas, a pesar de que la desnutrición o la inactividad también pueden hacer que los líquidos se acumulen en diferentes partes del cuerpo. Otra situación que puede generar acumulación de líquido es el linfedema de brazos o piernas. Cuando los ganglios linfáticos se extirpan (vaciamiento linfático ganglionar) o dañan, el líquido linfático se acumula en los tejidos circundantes y hace que se hinchen. El médico puede aclarar el origen y el tratamiento más adecuado en cada caso.

 

La retención de líquidos es también un efecto secundario del tratamiento contra el cáncer. Aparece después de varios tratamientos y generalmente desaparece unas semanas o meses después de haber dejado el tratamiento, pero también se puede extender más en el tiempo y ser un problema para aquellas personas que ya han superar el cáncer.

 

 

¿Qué tengo que hacer si tengo síntomas?

 

En el caso en que se sienta alguno de estos síntomas, es importante que se informe al equipo de atención de salud. El doctor o la enfermera determinarán qué lo está causando y recomendarán las medidas que se deben tomar, pudiendo recetar algunos fármacos si fuese necesario.

 

Diagnóstico y prevención del edema

 

Para diagnosticar un edema, es posible que el médico verifique si la piel sobre el área hinchada permanece hundida después de presionarla, pregunte si se aumentó de peso recientemente o sobre otros síntomas. También es posible que necesite realizar análisis de sangre, de orina y radiografías.

 

El objetivo del control del edema es tratar la causa subyacente de la acumulación de líquido. En las personas en las que el edema ha sido provocado por fármacos o por una mala nutrición, puede tratarse. En cambio, los casos en que los que la retención de líquidos es resultado del cáncer o de problemas renales, cardíacos o hepáticos, es más difícil de tratar, e incluso puede llegar a ser permanente.

 

A continuación, se pueden encontrar sugerencias para ayudar a reducir el la hinchazón y aliviar los síntomas derivados de la retención de líquidos:

 

  • Preguntar al médico sobre medicamentos diuréticos, puesto que su función es ayudar a eliminar el líquido adicional del organismo debido al aumento de la micción
  • Ingerir una dieta equilibrada y reducir la cantidad de sal
  • Andar o hacer ejercicio, ya que ayudará a que los líquidos vuelvan a bombear en el corazón
  • Cuando se esté sentado o apoyado, poner la zona afectada en alto
  • Evitar estar derecho durante periodos prolongados y sentarse con las piernas cruzadas
  • Utilizar medias de compresión para ayudar a que los líquidos vuelvan al sistema circulatorio
  • No reducir la cantidad de agua ni otros líquidos sin consultar antes al médico
  • Consultar al médico si la fisioterapia o la ergoterapia podrían ser de utilidad

 

También cabe destacar que hay entidades federadas que ofrecen un servicio de drenaje linfático, especialmente indicado para el tratamiento de linfedemas en mujeres operadas de cáncer de mama. Mediante este servicio se favorece el funcionamiento del sistema linfático, con la consecuente mejora de la movilidad del miembro afectado y que también favorece la eliminación del líquido linfático. Puede encontrar más información consultando este enlace.

 

Referencias

 

  1. Net. Manejo de los efectos secundarios físicos.
  2. Instituto Nacional de Cáncer (NIH).
  3. Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). Cuidados continuos: cuidados de soporte y paliación.
  4. American Cancer Society. Hinchazón, edema y ascitis.

 

Consejos para la vida cotidiana después de una ostomía

Una ostomía es una intervención quirúrgica en la que se practica una apertura desde el interior del intestino hasta el abdomen, por donde se evacuan los productos de desecho del cuerpo, como son las heces y la orina.

 

Esta apertura, llamada estoma, no tiene musculatura (esfínter) y, por lo tanto, no se puede controlar la salida de estos productos de desecho. Por este motivo, se utilizan unos dispositivos o bolsas que se pegan en el abdomen como sistema de recogida.

 

Hay que tener en cuenta que la ostomía habrá cambiado, en cierta medida, la vida de personas que han superado esta intervención. Su cuerpo ha cambiado y necesitarán un tiempo para adaptarse a la nueva situación e imagen corporal. Aunque esta adaptación vendrá acompañada de algunos cambios en su rutina; el resto del día a día de estas personas no se verá afectado. Se debe considerar la ostomía como una solución para un problema de salud, que permitirá a las personas que han sido intervenidas seguir disfrutando de las actividades que más les gustan.

 

¿Por dónde empezar?

Aunque la mayoría de las cosas son más fáciles en el hogar, es muy importante volver a vivir y disfrutar de todas las actividades que hacía antes de la cirugía.

Para aumentar la confianza y coger más seguridad para seguir adelante, se pueden plantear pequeños objetivos para los primeros días. Por ejemplo, se puede visitar un familiar o amigo que conozca la situación, utilizar un lavabo público por primera vez o planificar una salida de fin de semana. Poco a poco, las personas que se han sometido a esta intervención se sentirán preparadas para realizar más actividades y de una duración más extensa. Es importante ser consciente de que se trata de un proceso lento, por lo que hay que tener paciencia con uno mismo durante el período de recuperación.

 

¿Qué hacer en caso de problemas?

A medida que se vaya recuperando de la intervención, es recomendable hacer pequeñas caminatas cerca de casa. Es importante hacer ejercicio, ya que le proporcionará confianza y seguridad. Poco a poco, se pueden ir realizando las actividades que se hacían antes de la intervención.

 

Antes de salir de casa, es muy importante preparar un kit con todo el material necesario por si hubiera que realizar un cambio de bolsa. Si se realiza una buena planificación, las molestias en el exterior no deberían ser diferentes de las que se tienen en casa. Sin embargo, de manera excepcional y sobre todo al inicio, se pueden producir fugas. Es importante no perder la calma, buscar un lavabo y proceder a cambiar la bolsa. Hay personas que, para mayor seguridad, llevan también una muda de recambio.

 

Si las fugas son frecuentes puede deberse a varios motivos. La mejor opción es consultar con el estomaterapeuta, que analizará las causas y recomendará el dispositivo y/o accesorio adecuado.

 

En definitiva, puede parecer abrumador volver a realizar las rutinas diarias, aficiones y actividades que se solían hacer. Sentirse cansado es muy común al principio, pero se recomienda un retorno gradual de manera que, antes de darse cuenta, esté realizando de nuevo sus actividades diarias habituales.

 

Referencias

Consells per la vida quotidiana després d’una ostomia

Una ostomia és una intervenció quirúrgica en la qual es practica una obertura des de l’interior del budell fins a l’abdomen, per on s’evacuen els productes de rebuig del cos, com són la femta i l’orina.

 

Aquesta obertura, anomenada estoma, no té musculatura (esfínter) i, per tant, no es pot controlar la sortida d’aquests productes de rebuig. Per aquest motiu, s’utilitzen uns dispositius o bosses que s’enganxen a l’abdomen com a sistema de recollida.

 

S’ha de tenir en compte que l’ostomia haurà canviat, en certa mesura, la vida de persones que han superat aquesta intervenció. El seu cos ha canviat i necessitaran un temps per adaptar-se a la nova situació i a la nova imatge corporal. Tot i que aquesta adaptació vindrà acompanyada d’alguns canvis en la seva rutina; la resta del dia a dia d’aquestes persones no es veurà afectada.  S’ha de considerar l’ostomia com una solució per un problema de salut, que permetrà a les persones que han sigut intervingudes seguir gaudint de les activitats que més els hi agraden.

 

Per on començar?

Tot i que la majoria de les coses són més fàcils a la llar, és molt important tornar a viure i gaudir de totes les activitats que feien abans de la cirurgia.

 

 

Per augmentar la confiança i agafar més seguretat per seguir endavant, es poden plantejar petits objectius per als primers dies. Per exemple, es pot visitar un familiar o amic que conegui la situació, utilitzar un lavabo públic per primera vegada o planificar una sortida de cap de setmana. A poc a poc, les persones que s’han sotmès a aquesta intervenció, se sentiran preparades per realitzar més activitats i d’una durada més extensa. És important ser conscient que es tracta d’un procés lent, pel que s’ha de tenir paciència amb un mateix durant el període de recuperació.

 

Què fer en cas de problemes?

A mida que es vagi recuperant de la intervenció, es recomanable fer  petites caminades prop de casa. És important fer exercici, ja que li proporcionarà confiança i seguretat. A poc a poc, es poden anar realitzant les activitats que es feien abans de la intervenció.

 

Abans de sortir de casa, és molt important preparar un kit amb tot el material necessari per si  calgués fer canvi de bossa. Si es realitza una bona planificació, les molèsties a l’exterior no haurien de ser diferents de les que es tenen a casa. Tot i això, de manera excepcional i sobretot a l’inici, es poden produir fuites. És important no perdre la calma, buscar un lavabo i procedir a canviar la bossa. Hi ha persones que, per més seguretat, porten també una muda de recanvi.

 

Si les fuites són freqüents pot ser degut a diversos motius. La millor opció és consultar-ho amb l’estomaterapeuta, que analitzarà les causes i recomanarà el dispositiu i/o accessori  adequat.

 

En definitiva, pot semblar aclaparador tornar a realitzar rutines diàries, aficions i activitats que es solien fer. Sentir-se cansat és molt comú al principi, però es recomana una tornada gradual de manera que, abans de donar-se compte, estigui realitzant de nou les seves activitats diàries habituals.

 

Referències:

 

Después del osteosarcoma: consejos de salud tras el tratamiento

El osteosarcoma o sarcoma óseo es un tumor poco frecuente (aunque es el más frecuente entre los tumores óseos malignos primarios), que generalmente afecta a niños y adolescentes, y que representa aproximadamente del 35 al 50% de los tumores primarios de los huesos.

Según la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), la incidencia se estima en 1 paciente nuevo por año por cada 10.0000 habitantes. A pesar de su rareza, constituyen la quinta causa de cáncer en adolescentes y jóvenes entre 15 a 19 años.

La supervivencia del osteosarcoma ha aumentado en los últimos 30 años, en gran parte por el desarrollo de la quimioterapia para el tratamiento de estos tumores. El tratamiento multimodal (cirugía y quimioterapia), ha conseguido que dos tercios de los pacientes que no presentan metástasis en el diagnóstico superen la enfermedad. Además, un tercio de los que presentan metástasis logran un aumento considerable de la supervivencia sin recaídas.

Posibles secuelas después del tratamiento

El tratamiento del osteosarcoma, tanto en el caso de la quimioterapia como en el de la cirugía, puede generar secuelas y afectar a la salud de las personas que ya lo han superado. Los jóvenes en particular corren el riesgo de sufrir posibles efectos tardíos. Este riesgo depende de muchos factores, como los tratamientos específicos que recibieron, las dosis y la edad en la que lo recibieron.

Algunas de las posibles complicaciones tras el tratamiento a medio-largo plazo son:

  • Secuelas ortopédicas: dependiendo del tipo de cirugía a la que se someta el paciente, la pérdida de una extremidad o la cojera son las principales secuelas tras el tratamiento quirúrgico. Si la cirugía es conservativa, puede notarse una pérdida de sensibilidad en alguna zona de la pierna o el brazo, además de dificultad para mover algún músculo.
  • Problemas cardíacos: a largo plazo, la quimioterapia o la radioterapia pueden causar toxicidad en el corazón y, por este motivo, en las revisiones médicas se analiza la función cardíaca mediante electrocardiogramas o ecografías para su prevención.
  • Pérdida de audición: algunos quimioterápicos pueden producir sordera, afectando principalmente a la precepción de sonidos agudos. Por esta razón se suelen realizar pruebas de audición antes y durante el tratamiento.
  • Trastornos del crecimiento y el desarrollo: la quimioterapia también puede llegar a afectar al correcto desarrollo de los adolescentes. Sin embargo, las posibles diferencias en el crecimiento tienden a ser poco pronunciadas.
  • Trastornos de fertilidad: aunque no es un efecto tardío frecuente, tras el tratamiento del osteosarcoma algunos quimioterápicos pueden producir infertilidad al actuar sobre las células madre de los testículos y de los ovarios. La probabilidad de que los varones no sean fértiles tras el tratamiento es bastante pequeña, mientras que en mujeres esta posibilidad es algo mayor, aunque en general tampoco es frecuente.
  • Desarrollo de segundos tumores: en muy raras ocasiones el tratamiento con quimioterapia o la radioterapia puede favorecer el desarrollo de segundos tumores (como las leucemias) años después de finalizar el tratamiento.

¿En qué consiste el seguimiento tras el tratamiento?

Las personas que han superado un osteosarcoma recibirán atención de seguimiento para examinar si existe recurrencia, por lo que el equipo médico hará recomendaciones específicas con respecto a la frecuencia y los tipos de pruebas necesarias. Las revisiones serán más frecuentes tras el tratamiento y se irán espaciando cada vez más, hasta acabar siendo anuales. Asimismo, el seguimiento se prolongará durante bastantes años para prevenir recaídas tardías.

Los exámenes de detección suelen incluir pruebas como resonancia magnética del tumor primario, análisis de sangre, radiografía o TAC del tórax o gammagrafía del hueso afectado. Además, las personas con ciertos síndromes o afecciones genéticas heredadas pueden estar en riesgo de tener cánceres futuros y necesitan atención de seguimiento adicional.

Durante el seguimiento es muy importante mantener una buena relación con el equipo médico basada en la confianza mutua, el respeto y la colaboración. Estar bien informado y resolver las posibles dudas o preocupaciones con los profesionales sanitarios será de gran utilidad en el proceso de recuperación. Además, se deberá informar al equipo médico en caso de experimentar nuevos síntomas o efectos secundarios durante el seguimiento.

Recomendaciones para personas que han superado un osteosarcoma

Las secuelas de la cirugía pueden variar desde pequeñas cicatrices hasta la pérdida de una extremidad, lo que requeriría rehabilitación, tanto física como emocional. La fisioterapia y la rehabilitación suelen ser una parte muy importante de la recuperación después del tratamiento para recuperar la movilidad y el desempeño físico. Muchos supervivientes también pueden requerir del asesoramiento de un psicooncólogo, que puede ayudar a afrontar de forma más positiva las emociones y las nuevas situaciones a las que estas personas se enfrentarán en el día a día.

Los supervivientes del cáncer óseo tienden a ser menos activos o tener una movilidad más reducida que las demás personas. Por este motivo se recomienda adoptar estilos de vida y hábitos alimenticios saludables, además de hacer ejercicio regularmente. Esto es particularmente importante para los pacientes que se han sometido a una resección para preservar las extremidades o una amputación.

¿Dónde se puede encontrar información o apoyo tras superar un osteosarcoma?

En el caso de necesitar más información de la que proporciona el equipo médico, algunas sociedades médicas como ACS, ASCO o SEOM disponen de información fiable sobre la patología para los pacientes, además de recomendaciones durante y después del tratamiento.

Por otra parte, es recomendable visitar o ponerse en contacto con asociaciones de pacientes como la Associació de Familiars i Amics de Nens Oncològics de Catalunya (AFANOC), la Fundació d’Oncología Infantil Enriqueta Villavecchia, la Asociación Española de Afectados por Sarcomas (AEAS) o la Asociación española de Adolescentes y Adultos jóvenes con cáncer (AAA). Estas asociaciones pueden proporcionar recursos fuera del hospital, apoyo para manejar las emociones, consejos sobre las actividades que pueden realizar o atención social y psicológica de otros profesionales como psicólogos o trabajadores sociales. También es muy recomendable compartir y aprender de la experiencia de otros pacientes.

 

Referencias

Cancer.net: Osteosarcoma en la infancia y la adolescencia – https://www.cancer.net/es/tipos-de-c%C3%A1ncer/osteosarcoma-en-la-infancia-y-la-adolescencia

American Cancer Society: Osteosarcoma, después del tratamiento – https://www.cancer.org/cancer/osteosarcoma/after-treatment/follow-up.html

Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM): Osteosarcoma – https://seom.org/es/informacion-sobre-el-cancer/info-tipos-cancer/104131-sarcomas-oseos?showall=1

AECC: Osteosarcoma – https://www.aecc.es/es/todo-sobre-cancer/tipos-cancer/cancer-huesos/tipos/osteosarcoma#:~:text=La%20incidencia%20var%C3%ADa%20seg%C3%BAn%20las,19%20a%C3%B1os%20de%20edad%20%2C%20siendo

St. Jude Children Research Hospital – https://together.stjude.org/es-us/acerca-del-c%C3%A1ncer-pedi%C3%A1trico/tipos/osteosarcoma.html#sectioned_content-3d8e1285-6468-4ed3-961f-6c73b845adbe=0

Hospital Vall d’Hebron: Consejos de salud para pacientes con sarcomas y otros tumores musculoesqueléticos – https://hospital.vallhebron.com/es/consejos-de-salud/consejos-de-salud-para-pacientes-con-sarcomas-y-otros-tumores-musculoesqueleticos

Associació de Familiars i Amics de Nens Oncològics de Catalunya (AFANOC) – https://www.afanoc.org/es/

Fundació d’Oncología Infantil Enriqueta Villavecchia – https://www.fevillavecchia.es/es

Asociación Española de Afectados por Sarcomas (AEAS) – https://www.aeasarcomas.org/

Asociación española de Adolescentes y Adultos jóvenes con cáncer (AAA) – http://www.aaacancer.org/

Grupo Español de Pacientes con Cáncer (GEPAC) – Gepac – Osteosarcoma, guía para pacientes y familares.

COVID-19: recomendaciones y medidas para pacientes que ya han superado un cáncer

Ante la crisis social y sanitaria que ha supuesto la aparición del coronavirus SARS-CoV2, nos vemos ante una situación completamente nueva y desconcertante para muchos de nosotros. Las personas que han superado un cáncer pueden hacerse muchas preguntas acerca de cómo afrontar las dificultades, los riesgos a los que se exponen, o cómo gestionar psicológicamente este momento. Para intentar solucionarlas, el Ministerio de Sanidad o sociedades como la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) han elaborado guías de recomendaciones para intentar resolver estas preguntas.

¿Se considera población de riesgo a las personas que han superado un cáncer?

La SEOM afirma que todavía no hay muchos datos acerca de cómo afecta la infección por COVID-19 a pacientes con cáncer o a personas que ya lo han superado. Eso sí, se dispone de datos que sugieren que los pacientes oncológicos tienen un mayor riesgo de complicaciones al contraer la infección, sobre todo si han recibido quimioterapia o se han sometido a cirugías oncológicas en el mes previo. Sin embargo, los estudios de los que se dispone han incluido pocos pacientes y los resultados clínicos disponibles son limitados, por lo que es precipitado sacar conclusiones definitivas de los mismos.

Por otro lado, las personas que ya han superado un cáncer pero recibieron tratamiento en el pasado (especialmente si ya han transcurrido varios años), son propensas a haber recuperado una función inmunológica normal. No obstante, cada persona es diferente, por lo que es importante que consulten con su doctor/a, ya que es el/la que entiende su situación y conoce su historial médico.

¿Se debería acudir al hospital durante la cuarentena para hacer visitas o controles de seguimiento?

En los hospitales, los diferentes especialistas que están en seguimiento de la salud de sus pacientes tienen muy presente la situación actual y se encuentran bajo cambios constantes siguiendo las directrices de los hospitales, siempre valorando las necesidades de cada paciente.

En cuanto a los pacientes en revisión, sin tratamientos activos en el momento actual, como pueden ser los pacientes que han superado un cáncer, se está intentando realizar telemedicina y revisiones telefónicas para no cancelar sus citas. Sin embargo, es posible que deban retrasarse hasta el final de la pandemia si la situación lo requiere. Ante cualquier duda se recomienda llamar al equipo de referencia para valorar cada caso concreto.

¿Cuáles son las recomendaciones para personas que han superado un cáncer?

Si no se dispone de factores de riesgo adicionales, las recomendaciones para estas personas son las mismas que para la población general. Entre ellas destacan respetar las medidas de confinamiento y minimizar las salidas y la exposición social. Si es necesario salir de casa, se recomienda higiene de manos frecuente, uso de pañuelos desechables, limpieza frecuente de superficies de contacto, evitar tocarse la cara (ojos, nariz y boca o al toser/estornudar), cubrirse la boca y nariz con el codo flexionado y evitar compartir utensilios de cocina y comida. También se debe evitar el contacto con personas contagiadas y el consumo de alcohol y tabaco.

Respecto al uso de mascarillas, el Ministerio de Sanidad recomienda su uso en población sana cuando no es posible mantener la distancia de seguridad, ya sea en el trabajo, en la compra, en espacios cerrados, en la calle o al utilizar el transporte público. En caso de duda, se debe consultar a los profesionales sanitarios, que indicarán su uso en las personas que consideren necesario.

Las recomendaciones están en constante cambio con el avance de la pandemia, así que se recomienda estar bien informado/a siempre a través de canales oficiales. Tanto desde el Ministerio de Sanidad, como desde el Departament de Salut de la Generalitat de Catalunya nos ofrecen información actualizada, tanto para la ciudadanía como para los profesionales sanitarios, para estar al día de las novedades.

¿Se debería acudir a los centros de trabajo?

Según las recomendaciones del Ministerio de Sanidad, en caso de ser una persona vulnerable por edad, por embarazo o por padecer afecciones médicas anteriores (entre ellas cáncer o inmunodepresión, hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares, diabetes o enfermedades pulmonares crónicas) no se tendrá que acudir al centro de trabajo.

Las personas en riesgo que no puedan realizar sus tareas a distancia deberán contactar con su médico/a para que, en su caso, acredite que dicha persona debe permanecer en una situación de aislamiento a efectos laborales. En ese caso, se considerará una situación asimilada a accidente de trabajo para la prestación económica de incapacidad temporal.

Gestión psicológica durante la cuarentena:

Con el objetivo de experimentar este proceso con calma, inteligencia y buena disposición, el Colegio Oficial de Psicología de Cataluña también han publicado sus recomendaciones para la gestión psicológica de la cuarentena. Entre ellas destacan:

Además,  las entidades federadas ofrecen apoyo emocional, asesoramiento laboral o familiar y atención social a pacientes oncológicos y también a personas que han superado un cáncer que lo necesiten. Adicionalmente, muchas ofrecen talleres y actividades online (yoga, mindfulness, taichí o arte-terapia) durante el confinamiento como Kàlida, Oncolliga o Vilassar de Dalt Contra el Cáncer.

En conclusión, cada situación es diferente, por lo que el médico indicará en cada caso las medidas a seguir. Además, es importante seguir las recomendaciones facilitadas por los canales oficiales y no perder la calma.


Referencias

 

 

Recomendaciones alimentarias para las secuelas digestivas

En ocasiones, las personas que han padecido cáncer, y en especial las que han sufrido algún tipo de cáncer relacionado con el aparato digestivo, pueden padecer secuelas a largo plazo a nivel gastrointestinal.

Seguir algunas pautas alimentarias adaptadas a cada dolencia, puede ayudarle a que sus efectos sean menos intensos e incluso a que estos desaparezcan.

Funcionamiento del aparato digestivo

El aparato digestivo es el encargado de procesar los alimentos que ingerimos de forma que nuestro organismo pueda beneficiarse de los nutrientes que estos contienen (vitaminas, minerales, carbohidratos, grasas, proteínas y agua), mientras se eliminan los deshechos producidos.

El tubo gastrointestinal está formado por el estómago y los intestinos (Figura 1). Los alimentos, pasan de la boca al esófago a través de la garganta, llegando así al estómago donde tiene lugar, en su mayor parte, el proceso de la digestión. Una vez los alimentos están parcialmente digeridos, llegan al intestino delgado, donde se produce la absorción de nutrientes hacia el torrente sanguíneo a lo largo de sus, aproximadamente, 7 metros de longitud. Los productos no absorbidos, llegan al intestino grueso, donde se produce la absorción de agua y se eliminan, a través del ano, los desechos del proceso.

Impacto gastrointestinal del cáncer y/o su tratamiento a largo plazo

Las complicaciones gastrointestinales son habituales en los pacientes con cáncer, y no se encuentran limitadas solo a los pacientes que desarrollan tumores en el tubo digestivo. Estos síntomas, que pueden aparecer durante la enfermedad, pueden deberse tanto al daño que produce el propio cáncer en los tejidos gastrointestinales, como a los efectos secundarios del tratamiento utilizado. Tanto la radioterapia localizada, como la quimioterapia o la cirugía, son tratamientos agresivos que pueden producir síntomas digestivos.

En muchas ocasiones, dichos síntomas desaparecen una vez superado el cáncer y concluido el tratamiento, pero otros pueden permanecer. Los síntomas digestivos más comunes a largo plazo pueden ser:

Ocurre cuando las evacuaciones intestinales son difíciles o tienen lugar con menos frecuencia, debido al movimiento más lento de lo habitual de la materia fecal a través del intestino grueso. Cuanto más tiempo se demora la materia fecal en recorrer el intestino grueso, más líquido pierde y se vuelve más seca y dura. Entre las causas más comunes destacan ciertos medicamentos, cambios en la alimentación, no tomar suficientes líquidos o realizar menos actividad física, y por supuesto, posibles secuelas físicas del cáncer, como cicatrices debidas a radioterapia o cirugía, etc.

Puede producirse como consecuencia de otras complicaciones digestivas más graves. Son frecuentes durante el tratamiento, pero también pueden darse a largo plazo. En algunas personas, pueden tener un componente psicológico, por lo que pueden resultar útiles ciertas técnicas de relajación.

La diarrea consiste en evacuaciones intestinales frecuentes sueltas y aguadas. Cuando este síntoma se extiende por un periodo superior a 2 meses se denomina diarrea crónica. Las principales causas de la diarrea crónica pueden ser la tensión o ansiedad, o ciertas secuelas intestinales tras el cáncer. Puede producir riesgo de deshidratación, por lo tanto es importante que contacte con su médico.

  • Estenosis

Se trata de la disminución del diámetro del intestino que ocurre normalmente como consecuencia de procesos de inflamación intestinal. Puede producir obstrucción, y por lo tanto bloqueo de la masa fecal. Algunos síntomas comunes pueden ser el dolor en el abdomen, náuseas y vómitos, estreñimiento…

¿Qué puedo hacer? Recomendaciones alimentarias

Además de unas recomendaciones dietéticas generales que pueden ser útiles para cualquier persona que haya sufrido un cáncer, existen medidas específicas para las complicaciones gastrointestinales más frecuentes mencionadas anteriormente:

Se debe tratar de prevenir el estreñimiento, en lugar de aliviarlo. Es importante tomar medidas de forma inmediata, con el fin de que no se produzcan dolencias más graves, como la impactación fecal. Con este fin, puede llevar a cabo las siguientes medidas:

  • Beber líquidos de forma abundante a lo largo del día (2 litros).
  • Tomar alimentos ricos en fibra como pan o arroz integral, legumbres, frutas, verduras, frutos secos…
  • Una bebida tibia o caliente media hora antes de la evacuación puede favorecer el proceso.

 

  • Nauseas y vómitos

Existen ciertas recomendaciones que pueden ayudar a prevenirlas, aunque en ocasiones puede ser útil emplear ansiolíticos (siempre bajo supervisión médica) y técnicas de relajación que ayuden a reducir el nivel general de ansiedad:

  • Repartir la comida en pequeñas cantidades (5-6 veces al día).
  • Es aconsejable tomar las comidas a temperatura ambiente o frescas, no calientes.
  • Evitar comidas ricas en grasas (frituras, salsas, quesos grasos, leche entera, etc.), ya que dificultan la digestión.

 

  • Diarrea crónica

En ocasiones, no es suficiente con implementar cambios en la alimentación para combatir la diarrea crónica, y se necesita utilizar ciertos medicamentos o probióticos (siempre bajo la supervisión de su médico). Sin embargo, algunas recomendaciones en la alimentación podrían ser:

  • Evitar tomar lácteos y derivados.
  • Intentar ingerir los alimentos en pequeñas cantidades, desgrasados y fáciles de digerir (arroz o pescado hervido, manzana asada, etc.).
  • Preparar los alimentos cocidos o a la plancha.
  • Evitar comidas con mucha fibra (fruta, verduras, hortalizas o cereales integrales).
  • Eliminarde la dieta las bebidas irritantes como café o bebidas alcohólicas.
  • Evitar alimentos que produzcan flatulencia como legumbres, espinacas, repollo, coliflor y otros.

 

  • Estenosis

 Existen ciertas medidas alimentarias que se pueden adoptar en caso de estenosis:

  • Limitar el número de alimentos con alto contenido en fibra.
  • Repartir la comida en pequeñas cantidades (5-6 veces al día).
  • Cocinar alimentos hervidos o al vapor.
  • Evitar el consumo de cafeína o alcohol.
  • Usar aceite de oliva para cocinar.
  • Beber agua e infusiones separadas de las comidas, en la medida de lo posible.

Seguir recomendaciones específicas de alimentación en caso de que sufra alguna de los síntomas gastrointestinales mencionados puede mejorar de forma notable su calidad de vida. También puede ser aconsejable acudir a un dietista especializado si los síntomas no remiten o son recurrentes, de forma que pueda recomendarle alimentos específicos y pueda elaborar un plan dietético personalizado.


Referencias

Instituto Nacional del Cáncer (NIH). Complicaciones gastrointestinales (PDQ®)–Versión para pacientes.

Asociación Española Contra el Cáncer (AECC). Efectos secundarios digestivos.

Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR). Tumores Digestivos.

Asociación Española Contra el Cáncer (AECC). Efectos secundarios de la quimioterapia.

American Society of Clinical Oncology (ASCO). Obstrucción intestinal u obstrucción gastrointestinal (GI).

Instituto Nacional del Cáncer (NIH). Consejos de alimentación: Antes, durante y después del tratamiento del cáncer.

Dra. Cristina Tejera Pérez y Dr. Diego Bellido Guerrero (Educainflamatoria). ¿Qué recomendaciones nutricionales son adecuadas en caso de estenosis?

 

Nuevas actividades deportivas después del cáncer de mama

Iniciarse en la actividad deportiva después del cáncer

Durante el diagnóstico y tratamiento oncológico, es habitual que la actividad deportiva que se realizaba disminuya o se deje de lado. Tanto si antes del diagnóstico el deporte estaba dentro de la rutina diaria como si no, el volver a la nueva normalidad después del cáncer es un buen momento para introducir o retomar ciertas actividades deportivas en el día a día. El ejercicio físico, junto con una alimentación equilibrada, son los hábitos más beneficiosos para la salud.

Beneficios de realizar actividades deportivas:

  • Aumenta la esperanza de vida: el deporte reduce el riesgo cardiovascular
  • Disminuye el riesgo de padecer ciertos tipos de cáncer, como el de colon o mama
  • La probabilidad de recidivas es menor cuando se practica deporte

Además de estos beneficios aplicables a toda la población, el ejercicio físico puede ayudar a mejorar o prevenir algunas secuelas derivadas del tratamiento oncológico, como es el caso del linfedema.

Ejercicio para prevenir el linfedema

El linfedema es una secuela que puede aparecer después de una cirugía o tratamiento y que altera el funcionamiento de los ganglios linfáticos. Como resultado, se desarrolla un edema en una extremidad, siendo habitual que aparezca en el brazo.

Es recomendable comenzar con la prevención del linfedema lo antes posible, teniendo en cuenta las limitaciones y situación de cada persona. Una de las medidas que se recomiendan para prevenir su aparición es la realización de ejercicios siempre bajo las pautas de especialistas.

En la actualidad se está demostrando que realizar algunas actividades deportivas como el remo (en su modalidad dragon boat) y el tiro con arco ayudan a prevenir el linfedema.

Remo en mujeres que han superado un cáncer de mama

 El dragon boat es una modalidad del piragüismo original de antiguas tradiciones chinas, y tiene como símbolo principal el dragón. Es un deporte donde las embarcaciones son para 10-20 personas, donde el trabajo en equipo es imprescindible y que es apto para la mayoría de personas.

 Son varios los estudios que han sido publicados en la que se demuestra que una actividad como el remo puede beneficiar a las mujeres después de superar un cáncer de mama. Los movimientos rítmicos y cíclicos que remar ayudan al drenaje linfático, favoreciendo así la prevención del linfedema. El remo también permite potenciar la musculatura de la zona afectada, minimizando así el dolor y se ha podido comprobar que disminuye el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

 Hay varios clubes de remo que ofrecen actividades como el dragon boat, que han creado equipos de mujeres sobrevivientes de cáncer de mama. También se realizan varios eventos para la recaudación solidaria para la investigación en cáncer de mama.

Tiro con arco: beneficios después de una operación en cáncer de mama

 Otro deporte que está empezando a demostrar beneficios en mujeres que han superado un cáncer de mama y fueron intervenidas es el tiro con arco.

Se está fomentando la práctica de este deporte en varios grupos de pacientes, donde se hace una sesión de fisioterapia preparatoria, un curso de iniciación y entonces la práctica de tiro con arco 2 veces a la semana. Algunos clubes de Cataluña acogen a grupos de mujeres para hacer este tipo de ejercicio.

La contracción y relajación de los grupos musculares implicados durante la práctica de tiro con arco favorece la circulación linfática, previniendo así la aparición de linfedema. También se puede observar una mejora a nivel funcional del brazo, y se disminuye la sensación de pesadez que suele ser habitual en estos casos. Además, más allá de la práctica deportiva, se establece una dinámica de grupo y convivencia entre el grupo formado.

Beneficios en la salud y calidad de vida de las actividades deportivas en grupo

Este tipo de deportes aportan beneficios a muchos niveles: físico, social, emocional y espiritual. Todo esto se traduce en un aumento de la calidad de vida de las personas que han superado un cáncer. Se promueve también el espíritu de equipo mejorando así el desarrollo de las relaciones sociales.

En definitiva, la práctica de deportes como el remo o el tiro con arco puede ser una opción novedosa ya la vez beneficiosa para prevenir la aparición de linfedema, siempre consultando al especialista si este tipo de ejercicio físico es adecuado en cada caso.

 


Referencias

Diabetes después del cáncer: ¿qué medidas se pueden tomar?

Introducción

La diabetes o diabetes mellitus es una enfermedad metabólica crónica caracterizada por unos niveles de azúcar (glucosa) en sangre elevados. La glucosa es imprescindible para el funcionamiento del organismo, pues actúa como fuente de energía de cualquier proceso fisiológico, y permite, p.ej., el movimiento de los músculos.

La hiperglucemia, o elevado nivel de azúcar en sangre producido por la diabetes, es consecuencia directa de la falta de captación de la glucosa circulante por parte de las células del organismo, por tanto, no se consume y se acumula. La causa de este efecto varía según el tipo de diabetes, pero en ambos tipos está relacionada con el metabolismo de la insulina, una hormona producida en el páncreas que posibilita la entrada de la glucosa al interior de las células.

  • Diabetes mellitus tipo I: Se caracteriza por la ausencia total de producción de insulina por parte del páncreas. Se da en mayor medida en personas jóvenes. Su tratamiento se centra en la inyección periódica de insulina externa, con el objetivo de controlar los niveles de glucosa en sangre.
  • Diabetes mellitus tipo II: Se origina debido a que las células del organismo desarrollan cierta resistencia a la acción de la insulina, y el páncreas no es capaz de producir la suficiente cantidad de esta molécula para vencer dicha resistencia. Su aparición tiene relación con los malos hábitos de vida y se suele dar en individuos adultos. El tratamiento de este tipo de diabetes no suele requerir la inyección de insulina, a diferencia de la diabetes tipo I. El uso de fármacos antidiabéticos y una mejora en los hábitos de vida suelen ser suficientes para controlar los niveles de glucosa en sangre.

En España, hay más de 5 millones de personas que sufren esta enfermedad, y la tendencia sigue en aumento, considerándose un problema sanitario grave por parte de la OMS. El estilo de vida cada vez más sedentario y los malos hábitos alimentarios, entre otros, producen que cada vez más personas se vean afectadas por esta enfermedad.

Las complicaciones de la diabetes se presentan de forma progresiva, y a largo plazo pueden llegar a ser mortales. Entre las principales se encuentran: enfermedad cardiovascular, neuropatía, daño renal, daño ocular, enfermedades de la piel, deterioro auditivo, demencia…

Diabetes como secuela de algunos tratamientos oncológicos: ¿Qué relación existe?

En aquellas personas que hayan superado un cáncer, es posible que aparezcan algunas secuelas como consecuencia del tratamiento o de la propia enfermedad. En concreto, algunos medicamentos tienen la capacidad de aumentar los niveles de glucosa en sangre, e inducir la resistencia a insulina, como por ejemplo, los esteroides, como la prednisona o prednisolona, la dexametasona o la hidrocortisona. También algunos tratamientos con inmunoterapia, pueden provocar un trastorno autoinmune que derive en diabetes tipo 1.

Además, en aquellos casos en los que se haya realizado una cirugía sobre el páncreas para tratar de eliminar las células tumorales, existe riesgo de diabetes, puesto que se eliminan también las células productoras de insulina de forma permanente. Todo ello hace que las personas con cáncer tengan un 35% más de probabilidad de desarrollar diabetes que las personas sin tumores.

Centrándose exclusivamente en el cáncer de mama, resulta cada vez más importante conocer las consecuencias a largo plazo que puede tener, tanto la enfermedad como su tratamiento, puesto que el número de supervivientes, afortunadamente, es cada vez mayor. Se ha observado la posibilidad de que la quimioterapia podría aumentar el riesgo de sufrir diabetes en los años posteriores al cáncer en mujeres susceptibles, especialmente en aquellas en estado post-menopáusico y con un peso elevado.

También es cierto que ambas enfermedades (diabetes y cáncer) comparten factores de riesgo, por lo que es posible que ambas se presenten de forma simultánea, o incluso que, en el momento en el que se produce el diagnóstico de cáncer, ya existiese una diabetes no diagnosticada.

 Prevención

La diabetes, una vez se desarrolla, no existe ningún tratamiento que permita su curación, aunque sí es posible tomar ciertas medidas para prevenir la aparición de la diabetes tipo II. Es innegable que existe cierta predisposición genética en algunas personas para el desarrollo de la enfermedad, y que, a día de hoy, este factor resulta impredecible. Sin embargo, existe también un riesgo relacionado con el estilo de vida, sobre el que podemos influir con nuestros hábitos:

  • Alimentación saludable. Seguir una dieta variada, con un aporte reducido de azúcares refinados, hidratos de carbono y grasas saturadas, así como un aumento en el consumo de verduras puede contribuir a evitar el desarrollo de esta enfermedad o, al menos, a controlarla.
  • Ejercicio físico. La realización de 30 minutos de actividad física diaria, adaptada a cada persona, también resulta recomendable.
  • Peso adecuado. El sobrepeso es un factor de riesgo muy importante en la aparición de diabetes. Si lo padece, perder apenas el 7% de su peso (7 kg si pesa 100 kg) puede tener un impacto positivo en la salud.
  • Deje de fumar. El tabaco aumenta el riesgo de diabetes y enfermedades cardiovasculares.

 

Recomendaciones

Una vez la persona ha sido diagnosticada con diabetes, normalmente mediante un análisis de sangre, es fundamental que se aprenda a manejar la enfermedad correctamente, de forma que le permita disfrutar de una elevada calidad de vida y evitarle posibles complicaciones. Tanto la persona con diabetes como sus familiares deben recibir educación diabetológica y apoyo emocional. La formación resulta una herramienta imprescindible para facilitar el autocuidado, la adherencia al tratamiento y el control metabólico. Además, existen una serie de recomendaciones en este sentido:

  • Adaptar la alimentación. El cuidado de la alimentación de un diabético es parte fundamental de su tratamiento, y debe adaptarse a las características individuales de cada paciente, como pueden ser su medicación, el ejercicio físico que realiza o sus comorbilidades. Por ello la dieta debe ser confeccionada de forma individualizada por su equipo sanitario.
  • Mantener una hidratación adecuada. Las personas diabéticas presentan un mayor riesgo de deshidratación, debido a que los riñones intentan eliminar el exceso de glucosa en sangre a través de la orina, y conlleva una mayor pérdida de líquidos.
  • Practicar ejercicio de forma regular. La actividad física es uno de los pilares fundamentales del tratamiento de la diabetes. Sus beneficios se producen a muchos niveles: mejora la tensión arterial, los niveles de colesterol y la función cardiovascular. El tipo de ejercicio y la intensidad debe adaptarse a la edad y la condición física de cada persona con diabetes.
  • Realizar controles de glucosa con frecuencia y de forma estructurada. El análisis de los niveles de glucosa en sangre permite detectar posibles complicaciones derivadas de hipoglucemias (bajadas de glucosa) o hiperglucemias (subidas de glucosa). Se recomienda realizar entre 5 y 6 controles al día, para poder ajustar la pauta de insulina o del tratamiento en general, si fuera necesario. Si se practica ejercicio, se recomienda realizar un análisis antes del inicio de la actividad, alguna medición extra mientras se practica ejercicio de larga duración, así como una vez acabado.
  • Actuar rápido ante una hipoglucemia. Es habitual que durante una hipoglucemia se coma de forma descontrolada y con gran voracidad. Ello conlleva una ingesta de hidratos de carbono superior a lo indicado, que suele ser la causa de un rebote o hiperglucemia en las horas posteriores.
  • Realizar revisiones oftalmológicas. Es fundamental que las personas con diabetes realicen revisiones periódicas para prevenir, detectar y tratar con éxito cualquier tipo de complicación que pueda surgir como consecuencia de la enfermedad.
  • Cuidar los pies. Algunas personas con diabetes pueden presentar alteraciones en la sensibilidad y la circulación. Es recomendable realizar una inspección diaria de los pies comprobando la ausencia de lesiones y visitar con regularidad al podólogo.
  • Ser adherente con la medicación. La medicación es el tercer pilar del tratamiento, junto con la buena alimentación y el ejercicio. Es fundamental seguir la pauta de tratamiento marcada por el médico, que suele basarse en la terapia con insulina para las personas con diabetes tipo I, y antidiabéticos orales y/o insulina para las personas con diabetes tipo II.

Referencias

  1. Grupo Español de Pacientes con Cáncer. Todo lo que empieza cuando “termina” el cáncer.
  2. Fundación para la diabetes. Diez recomendaciones para mantener la diabetes bajo control en 2018.
  3. City of hope. El cáncer y la diabetes: más relacionados de lo que se cree.
  4. Intramed. Asociación entre diabetes y cáncer.
  5. Mayo Clinic
  6. Asociación Diabetes Madrid. Diferencias entre Diabetes tipo 1 y Diabetes tipo 2.
  7. Organización Mundial de la Salud. Diabetes.
  8. Redacción médica. Las personas con cáncer tienen un 35% más de riesgo de desarrollar diabetes.
  9. Medical News Today. What is the relationship between breast cancer and diabetes?

 

Musicoterapia: Acompañando con música las emociones de la persona que ha superado el cáncer

Los sentimientos son el resultado de la toma de conciencia de cómo nos sentimos y de las sensaciones que experimentamos. Por lo tanto, los sentimientos sugestionan nuestro bienestar emocional, haciendo que oscile de una forma que se podría comparar a un pentagrama musical, donde las notas suben y bajan según la melodía que dicten los sentimientos, pero también el estado de salud.

La musicoterapia forma parte de la medicina tradicional y está reconocida como terapia complementaria por la OMS (Organización Mundial de la Salud), como herramienta rehabilitadora de la salud física y emocional. Desde hace un tiempo, esta terapia complementaria se está implementando en diferentes servicios de salud.

La musicoterapia conecta directamente con el subconsciente, con el lado más primitivo, y tiene la capacidad de provocar que el cerebro sea capaz de generar endorfinas o adrenalina, y estas sustancias son las que provocan diferentes estados en nuestro cuerpo, como la calma o la situación de alerta.

Potenciales beneficios de la musicoterapia

La evidencia científica demuestra que la música nos puede ayudar a ganar control sobre nosotros mismos, incrementando la autoestima y equilibrando nuestro bienestar emocional, para gestionar con eficacia nuestros sentimientos y emociones.

Existen dos tipos de técnicas de musicoterapia: la activa y la pasiva-receptiva. Estas se diferencian en el nivel de actividad que requieren por parte del participante. En la pasiva, la persona escucha la música de forma inactiva, mientras que en la activa se complementa con movimientos, relajación física, cantar, tocar instrumentos, etc. para promover/facilitar una mayor implicación del participante.

La musicoterapia tiene efectos específicos sobre el ser humano/persona:

  • Efectos bioquímicos: provoca la segregación de hormonas, neurotransmisores y neuromoduladores.
  • Efectos fisiológicos: influye en el control del ritmo cardíaco y en la regulación de la presión sanguínea y del ritmo respiratorio.
  • Efectos motrices: las actividades de la musicoterapia activa trabajan/estimulan la coordinación, el equilibrio y la movilidad. Además, mejoran la amplitud del movimiento, el tono muscular y la respiración.
  • Efectos cognitivos: facilita la focalización de la atención y concentración en la experiencia y labor musical, la reestructuración de pensamientos, y el desarrollo del sentido del orden y el análisis emocional, ayudando al proceso de razonamiento desde la relajación.
  • Efectos sociales: la música tiene la capacidad de unir y compartir, y, por tanto, facilitar el diálogo. Las sesiones de musicoterapia en grupo promueven experiencias de interacción social, y generan complicidad entre los compañeros de grupo.
  • Efectos psico-emocionales: las técnicas musicales receptivas y activas facilitan la expresión de emociones y sentimientos a nivel verbal y no verbal, a la vez que despiertan, evocan, provocan, fortalecen y promueven (la interacción) la elicitación de nuevas emociones y sentimientos.
  • La musicoterapia puede tener un efecto (sedante) relajante o estimulante; que nos puede ayudar a liberar energía reprimida y que, por este motivo, también puede ayudar a lograr un equilibrio emocional.
  • Efectos psicológicos y trascendentales: la musicoterapia puede ayudar a procesar los cambios vitales, a elaborar las pérdidas, así como reflexionar y dar un nuevo sentido a las experiencias vividas.

El camino de la música dentro de nuestro cerebro y sus efectos

Los seres humanos convivimos con la música prácticamente en todo momento. Se puede afirmar que es un arte que nos hace recordar hechos del pasado, reflexionar sobre el presente o imaginar el futuro, todo bajo el afloramiento intrínseco de las emociones.

Este hecho que nos resulta normal o conocido por todos se produce mediante complejos sistemas neuronales. Es por este motivo que la neurociencia intenta responder cuál es el efecto de la música sobre las diferentes partes del cerebro. Según el conocimiento actual, cuando se escucha música los siguientes procesos se desencadenan en el cerebro, casi secuencialmente:

  • La corteza motora relaciona la música con el movimiento; nos permite seguir un ritmo y nos mantiene dentro de una pauta rítmica aislante seleccionados de otras percepciones auditivas.
  • La corteza auditiva tiene la función de recibir las vibraciones de la música y transformarlas en sonidos audibles.
  • La corteza sensorial encarga de transcribir los sonidos en sensaciones. Provoca el inicio de una emoción musical.
  • El hipocampo involucra pensamientos como los recuerdos mediante las sensaciones recibidas desde la corteza sensorial.
  • El cerebelo es capaz de transformar la música y las sensaciones recibidas por las otras partes del cerebro en reacciones emocionales que pueden ser de tristeza, de alegría, de felicidad, etc.
  • El núcleo accumbens es la parte del cerebro que modula nuestro estado de ánimo, relacionándose directamente con las emociones vividas por el cerebelo.
  • La corteza prefrontal, racionaliza las sensaciones y toma decisiones que se pueden relacionar con nuestro estado de ánimo.

 

¿Cómo puede ayudar la musicoterapia después del cáncer?

La musicoterapia es adecuada en episodios de estrés y ansiedad. Además, se ha demostrado que reduce la alteración emocional y la calidad de vida en personas que ya han terminado el tratamiento oncológico, pero pueden seguir experimentando malestar.

De todos modos, es importante que una sesión de musicoterapia esté conducida por un musicoterapeuta profesional. Actualmente, los musicoterapeutas forman ya parte del equipo interdisciplinar de unidades de oncología de los hospitales, de asociaciones dedicadas al apoyo psicosocial de personas con cáncer, así como de otros centros y entidades de apoyo psicológico.

 


Referencias