Consejos para mantenerse activo: Actividad física intensa

Como ya se ha comentado en artículos anteriores, la actividad física ofrece numerosos beneficios para las personas que han superado un cáncer. Hay evidencias que el condicionamiento físico y la pérdida de peso pueden ayudar a reducir el riesgo de que algunos tipos de cáncer vuelvan después del tratamiento, es decir, la posible recaída.

 

La mejor manera de empezar es con actividades físicas de baja intensidad, pero a medida que pasa el tiempo y se van observando los beneficios que comportan, es normal querer aumentar la actividad, así como el nivel de dificultad, practicando actividad física moderada y acabando hasta con una actividad física intensa, sobre todo en aquellas personas que ya estaban acostumbradas a practicar deporte antes de padecer un cáncer.

 

Hay que recordar que es importante hablar con el médico o personal de la salud adecuado sobre el tipo de ejercicio que se quiere practicar para asegurar que sea seguro y eficaz en cada caso.

 

 

Beneficios de practicar ejercicio de intensidad elevada

 

En un estudio reciente, se ha demostrado que hacer ejercicio de alta intensidad podría ayudar a combatir el cáncer. Eso es debido a la subida de adrenalina que se obtiene al ejercitarse a una intensidad elevada, que ayuda a movilizar unas células del sistema inmunológico llamadas “asesinas”, que juegan un papel central en la destrucción de células tumorales. A pesar de este beneficio, aun se tiene que estudiar con mas profundidad los efectos positivos de este tipo de ejercicios.

 

Hay que tener en cuenta que el dolor es una señal de alarma que avisa de un posible problema, así que siempre que se note un síntoma de dolor se debe aturar el entrenamiento. La recuperación entre dos sesiones de ejercicio físico es muy importante: no se debe forzar el organismo, de manera que, si un día se siente fatiga excesiva, se debería descansar y no continuar con otra sesión de ejercicio hasta volver a la normalidad.

 

¿Qué entendemos por ejercicios de intensidad elevada?

 

Una actividad es considerada de elevada intensidad si durante el ejercicio solo se pueden decir pocas palabras sin tener de parar para recuperar el aliento. En estos tipos de actividades el corazón late más rápido, se respira fuertemente y se termina sudando. Algunas sugerencias de actividades de este tipo son las siguientes:

 

  • Baile aeróbico
  • Saltar la comba
  • Correr
  • Ir en bicicleta a una velocidad superior a los 15km/h
  • Senderismo de montaña
  • Artes marciales
  • Deportes que impliquen correr o moverse en gran medida (futbol, baloncesto, tenis…)
  • Nadar rápido

 

Consejos

 

Como se ha comentado anteriormente, siempre es recomendable hacerse un examen físico completo antes de empezar a practicar ejercicio físico para poder evaluar el estado de salud actual, así como pedir consejo al médico para seguir un programa adecuado según el estado físico de cada persona.

 

Es importante recordar que seguir una dieta saludable i hacer ejercicio con regularidad ayudan a mejorar el bienestar y el estado de salud general, aumentando así la calidad de vida.


Referencias

Rock, C. L., Doyle, C., Demark-Wahnefried, W., Meyerhardt, J., Courneya, K. S., Schwartz, A. L., Bandera, E. V., Hamilton, K. K., Grant, B., McCullough, M., Byers, T. and Gansler, T. Nutrition and physical activity guidelines for cancer survivors. CA Cancer J Clin. 2012 Jul-Aug;62(4):243-74.

Pedersen, L., Idorn, M., Olofsson, G., Lauenborg, B., Nookaew, I., Hansen, R., Johannesen, H., Becker, J., Pedersen, K., Dethlefsen, C., Nielsen, J., Gehl, J., Pedersen, B., Thor Straten, P. Y Hojman, P. Voluntary Running Suppresses Tumor Growth through Epinephrine- and IL-6-Dependent NK Cell Mobilization and Redistribution. Cell Metabolism. 2016 March; 23(3):554–562.

Viajar fuera de España, una buena opción para desconectar

¿Se puede viajar después del cáncer?

 

Evidentemente, la respuesta es sí. Después de haber superado un cáncer se debe intentar volver a la cotidianidad en todos los aspectos posibles. Es probable no haber necesitado nunca asistencia sanitaria fuera de España, pero después de dejar atrás el cáncer, especialmente si la enfermedad ha dejado alguna secuela, puede que uno se plantee qué pasos se deben seguir si se necesita ir al médico fuera del país.

 

Informes médicos a mano

 

La posibilidad de que durante el viaje haya algún contratiempo o problema de salud es uno de los aspectos que más preocupan después de haber superado un cáncer. Ante esta situación, conviene siempre llevar informes que revelen las características más importantes de su diagnóstico, tratamiento y evolución clínica para que poder garantizar la mejor atención médica. Si uno se va de viaje al extranjero, se aconseja solicitar al médico los documentos en inglés.

 

 

¿Qué pasa si no me encuentro bien durante el viaje?

 

En el caso de necesitar un tratamiento médico imprevisto durante una estancia temporal en otro país de la UE, (por ejemplo, durante unas vacaciones, viajes de negocios o de estudios en otros países de la UE) como ciudadano de la unión europea, se tiene derecho a las prestaciones sanitarias que no puedan esperar hasta que se vuelva en España.

 

El documento que facilita la atención sanitaria es la tarjeta sanitaria europea (TSE), que expide la Seguridad Social y da derecho a recibir la atención sanitaria en las mismas condiciones que los nacionales (no en las mismas que en el país de origen). Así que en todos los viajes al extranjero siempre se debe llevar la Tarjeta Sanitaria Europea. Esta es la prueba de que se tiene seguro médico en un país de la UE. Es importante recordar que en muchos países hay copago en la atención sanitaria primaria y especializada.

 

En el caso de no llevar la tarjeta sanitaria europea o que no se pueda utilizar (por ejemplo, en la asistencia sanitaria privada), no pueden negar la asistencia médica, pero es posible que se tenga que pagar por adelantado y luego solicitar el reembolso al volver a España.

 

Si el tratamiento que se necesita es gratuito para los residentes del país, no se tendrá que pagar nada. Pero si el tratamiento es de pago, se podrá solicitar el reembolso al organismo nacional del país donde se encuentre y obtenerlo allí mismo, o solicitar el reembolso al organismo asegurador de España una vez se haya vuelto.

 

Los gastos se reembolsarán según las normas y baremos del país donde se haya recibido tratamiento. Es decir, se devolverá el coste total del tratamiento o se tendrá que pagar una parte, según las normas del país donde se reciba la asistencia. El organismo asegurador puede decidir también reembolsar el coste total de acuerdo con sus propias normas.

 

Los supuestos para recibir atención sanitaria en la Unión Europea son amplios y complejos. Por ello, es útil visitar la página web de la Comisión Europea o ir a la oficina de la Seguridad Social para encontrar información actualizada sobre la cobertura que se ofrece en cada estado miembro.

 

Si se viaja fuera de la Unión Europea, es aconsejable consultar la legislación específica del país de destino para conocer la cobertura sanitaria a la que se puede acceder. También se puede contratar un seguro privado de viaje que permita estar protegido ante cualquier imprevisto relacionado con la salud, pero será necesario consultar antes qué condiciones ofrecen para poder elegir la más adecuada.

 

Disfrutar del viaje

 

Viajar es una actividad saludable porque permite aprender, descubrir, desconectar, superar miedos, inspirarse, reflexionar, pensar en retos futuros… Cuestiones especialmente importantes en épocas de inflexión o de recuperación. Pero es importante recordar que, viajar informado es viajar más seguro, así que se debería intentar avanzar a cualquier imprevisto que pueda surgir, y disfrutar del viaje como uno se merece. Quizás ahora es el momento, o puede que lo sea más adelante, pero cuando se viaja se debe llenar la mochila de recuerdos y vivencias que sirvan de impulso para seguir adelante con el camino que uno se haya propuesto.


Referencias

Europa.eu (2017). Asistencia sanitaria no programada.

Grupo Español de Pacientes con Cáncer (2013). Todo lo que empieza cuando “termina” el cáncer.

Castaño F y Villalón D (2016). Viajar con cáncer: viajar informado es viajar más seguro.

El papel de la dieta en la recuperación

No hay duda de que la alimentación juega un papel muy importante en la salud de las personas, pero ¿puede influir también en la evolución del cáncer?

Según algunos estudios observacionales, en los que se determina la asociación entre dos factores sin intervenir, los hábitos nutricionales pueden tener un impacto en la progresión del cáncer, el riesgo de recurrencia y la supervivencia global en personas que han tenido esta enfermedad. Por ejemplo, se ha descubierto que las dietas ricas en frutas y verduras, cereales integrales, carne blanca y pescado están asociadas con un mejor pronóstico a largo plazo, en comparación con aquellas que tienen un gran contenido de cereales refinados, carnes rojas y alimentos procesados.

¿En qué consiste una dieta equilibrada?

La Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC), en base a las evidencias científicas acumuladas y con la colaboración de más de 100 expertos en alimentación y salud pública, actualizó a principios de este año sus guías alimentarias.

La última propuesta de pirámide nutricional, además de la frecuencia de consumo de cada grupo de alimentos, tiene en cuenta por primera vez aspectos como el equilibrio emocional, la actividad física o el consumo de agua.

¿Qué pautas se recomiendan a las personas que han tenido cáncer?

Adicionalmente, cabe mencionar algunas consideraciones particulares, que pueden resultar útiles a las personas que han tenido cáncer porque se asocian con una mejor calidad de vida o pronóstico a largo plazo.

Así pues, no es necesario seguir una dieta estricta, sino simplemente comer de forma variada, para poder obtener todos los nutrientes necesarios. También es muy recomendable tener en consideración los procesos de producción y venta de alimentos, intentando que sean justos y sostenibles en la medida de lo posible. Además, la guía nutricional de la SENC también prioriza el uso de productos frescos y de temporada, los métodos de cocción como el vapor, y pone énfasis en la importancia de dedicar el tiempo suficiente a la compra de alimentos y la valoración de la información nutricional contenida en las etiquetas.

 


 

Referencias

Rock CL, Doyle C, Demark-Wahnefried W, Meyerhardt J, Courneya KS, Schwartz AL, Bandera EV, Hamilton KK, Grant B, McCullough M, Byers T, Gansler T. Nutrition and physical activity guidelines for cancer survivors. CA Cancer J Clin. 2012 Jul-Aug;62(4):243-74.

Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC) (2016). Guías alimentarias para la población española (SENC, diciembre 2016); la nueva pirámide de la alimentación saludable.

Organització Mundial de la Salut (OMS) (2017). Alimentación sana (nota de prensa).