¿Cómo afecta la aprobación del derecho al olvido oncológico a la contratación de un seguro?

El objetivo de contratar un seguro privado a una compañía de seguros es que la aseguradora abone al asegurado una indemnización ante una contingencia concreta, cubriendo los riesgos económicos de bienes o de personas. A cambio de este tipo de protección, el asegurado realiza pagos periódicos a la compañía aseguradora, conocidos como prima. La determinación de esta prima está sometida a muchas variables, entre ellas la edad y el historial médico.

 

En la actualidad, disponer de un seguro de asistencia médica o seguro de salud puede ser una ventaja a la hora de afrontar posibles costes médicos derivados de una enfermedad, así como el seguro de vida protege financieramente tu familia u otras personas que dependan de tus ingresos.

 

¿Qué hay que hacer para contratar un seguro?

La mayoría de las compañías aseguradoras realizan de manera previa un estudio de los riesgos y, en función de ellos, determinan la prima a abonar por el asegurado. Normalmente, estos estudios se realizan en forma de cuestionario. La persona que decide contratar el seguro tiene el deber de declarar todas las circunstancias de las cuales sea conocedora y que puedan influir en la valoración de los riesgos, siempre que se le someta a este cuestionario.

 

En el caso de los seguros médicos o de vida, la gran mayoría de las aseguradoras someten a un cuestionario relativo a la salud y estilo de vida al asegurado y, en algunos casos, incluso a una revisión médica. Es importante responder a este cuestionario de manera sincera a partir de la información de la que se dispone en el momento de realizarlo. Si se oculta una enfermedad crónica o una operación dentro del periodo de tiempo en el que se delimitan las preguntas, el asegurado se expone al hecho de que la compañía no se haga cargo de la atención. Por ejemplo, en caso de omisión de datos en la contratación de una hipoteca, se podría declarar nulo el contrato por inexactitud de los datos proporcionados.

 

Además, en función de la cobertura contratada, pueden cubrir procesos oncológicos si la contratación fue previa al diagnóstico de la enfermedad. En líneas generales, los seguros médicos que no incluyen hospitalización cubren todo aquello relacionado con la detección y el diagnóstico, pero no el tratamiento y la intervención (en el supuesto de que hubiera). Por el contrario, las pólizas que incluyen hospitalización y cirugías dan una cobertura integral, incluyendo el tratamiento. A partir de aquí, existe una amplia variedad de productos que responden a precios muy diferentes.

 

¿Se puede contratar un seguro después de haber superado un cáncer?

Hasta ahora, para las personas que habían superado una enfermedad oncológica, conseguir un seguro era muy difícil y, en caso de que no fuera una exclusión, la condición de enfermedad solía implicar un aumento en las primas. Muchas aseguradoras se negaban a tramitar una póliza por enfermedad o por haber sufrido una durante los años anteriores, como puede ser el caso de las personas que habían sufrido un cáncer. En este caso, se denegaba el seguro y podían surgir dificultades para la concesión del préstamo o producto financiero.

Esta realidad ha cambiado gracias a que, recientemente, después de la entrada en vigor del Real Decreto 5/2023, se ha aprobado el derecho al olvido oncológico, que permite un gran avance para las personas que han superado un cáncer. El derecho al olvido oncológico reconoce el derecho a que no se tenga en cuenta que alguien ha pasado por un cáncer en diferentes situaciones, como la contratación de un seguro. Este derecho evita que estas personas tengan que justificar su historial médico y evita que sean discriminadas.

De este modo, la modificación en la Ley de Contrato de Seguro (a través del Real Decreto 5/2023 aprobado el 28 de junio) establece que, a la hora de contratar un seguro, se anulan las cláusulas que excluyen a las personas que han pasado por un cáncer y prohíbe su discriminación, una vez transcurridos 5 años desde la finalización del tratamiento radical sin recaída posterior. Estos 5 años se cuentan desde la fecha en que se completa el tratamiento radical, que se define como aquel que elimina la enfermedad macroscópica o sistémica con intención curativa, incluyendo la cirugía, quimioterapia, radioterapia y otras terapias aplicadas individualmente o en combinación, independientemente de que la confirmación de las pruebas que evidencian que el paciente está libre de la enfermedad sean posteriores.

Por otro lado, el Real Decreto 5/2023 también modifica la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, anulando las cláusulas y condiciones que excluyen o discriminan a las personas que han pasado por un cáncer antes de firmar un contrato o negocio jurídico, una vez que hayan transcurrido 5 años desde la finalización del tratamiento radical sin recaída posterior.

En relación con los seguros de vida, la modificación establece que el asegurado no tiene la obligación de declarar si ha tenido cáncer en el pasado, siempre que hayan transcurrido 5 años desde la finalización del tratamiento radical sin recaída posterior. Una vez transcurrido este tiempo, el asegurador no podrá considerar la existencia de antecedentes oncológicos a efectos de la contratación del seguro, quedando prohibida toda discriminación o restricción por este motivo.

La Aprobación de la ley en España el 2023 se enmarca en la Resolución del Parlamento Europeo, emitida el 16 de febrero de 2022, de garantizar el derecho al olvido para todos los pacientes europeos antes de 2025.

 

Otras situaciones de interés: secuelas, recaídas y cronificación de la enfermedad

En otras situaciones particulares, como por ejemplo la presencia de secuelas, recaídas o las circunstancias en que puede estar una persona que pasa por un proceso oncológico (por ejemplo, pacientes cronificados que tienen la enfermedad controlada), también hay aspectos que considerar.

Durante un contrato de seguro en vigor, el asegurado no tiene obligación de comunicar una recaída, dado que las variaciones en las circunstancias relativas a la salud no son de obligatoria declaración. Sin embargo, en el momento de la renovación, tanto la persona asegurada como la aseguradora se podrían oponer.

En cuanto a las secuelas relacionadas con el cáncer (ya sea una patología o una invalidez), la persona que contrata tiene la obligación de declararlas en el momento de contratar un seguro si el cuestionario las pregunta. En caso de que se manifestaran por primera vez durante la vigencia de un contrato no tendrían que ser declaradas, como pasa con otras variaciones en el estado de salud, y estarán cubiertas por el seguro mientras sean riesgos cubiertos por el contrato.

Finalmente, pueden surgir dudas respecto a los pacientes considerados crónicos, que tienen la enfermedad controlada, pero que tienen que seguir en tratamiento indefinido. Tanto los pacientes considerados libres de enfermedad (donde no hay evidencias de esta) como los pacientes con enfermedad metastásica con respuesta completa al tratamiento, recibiendo en ambos casos tratamiento adyuvante con finalidad preventiva o curativa, se incluyen en la ley como pacientes largos supervivientes y se les aplica el derecho al olvido oncológico. Este derecho no se aplica a pacientes crónicos controlados cuyo cáncer no desaparecerá, aunque tomen medicación a lo largo de toda la vida. En otros casos, no obstante, se tendrá que analizar la situación individual para determinar el estado particular del paciente, como por ejemplo los pacientes oncológicos crónicos con tratamiento hormonal.

Estos aspectos y otras dudas frecuentes se pueden consultar en la página web del Ministerio de Sanidad, o en el documento completo de Preguntas y respuestas sobre el derecho al olvido oncológico, publicado el febrero de 2025.

 

¿Qué debes hacer si estás buscando un seguro?

Referencias

 

¿Puedo contratar un seguro de salud o de vida después del cáncer?

En la actualidad, disponer de un seguro de asistencia médica o seguro de salud puede ser una ventaja a la hora de afrontar posibles costes médicos derivados de una enfermedad, así como el seguro de vida protege financieramente a tu familia u otras personas que dependan de tus ingresos.

 

El objetivo de contratar un seguro privado a una compañía de seguros es que la aseguradora abone al asegurado una indemnización ante una contingencia concreta, cubriendo los riesgos económicos de bienes o de personas. A cambio de este tipo de protección, el asegurado realiza pagos periódicos a la compañía aseguradora, conocidos como prima. La determinación de esta prima está sometida a muchas variables, entre ellas la edad y el historial médico. Las compañías aseguradoras realizan siempre de manera previa un estudio de los riesgos y, en función de ellos, determinan la prima a abonar por el asegurado.

¿Qué se tiene que hacer para contratar estos seguros?

 

Las aseguradoras siempre someten a un cuestionario a todos los solicitantes de un seguro médico o de vida e incluso a una revisión médica. En este documento, se responden cuestiones relativas a la salud y estilo de vida del asegurado. Es importante responder a este cuestionario de manera sincera a partir de la información de la que se dispone en el momento de realizar el cuestionario. Si se oculta una enfermedad crónica o una operación dentro del periodo de tiempo en el que se acotan las preguntas, el asegurado se expone a que la compañía no se haga cargo de la atención si llega a descubrir que se ha mentido sobre datos de los que el asegurado ya era conocedor.  

 

Este tipo de seguros, en función de la cobertura contratada, pueden cubrir procesos oncológicos en el caso de que el seguro hubiera sido contratado de manera previa al diagnóstico de la enfermedad. En líneas generales, los seguros que no incluyen hospitalización, cubren todo lo relacionado con la detección y el diagnóstico, pero no el tratamiento y la intervención (en el caso de que la hubiera). Por el contrario, las pólizas que incluyen hospitalización y cirugías dan una cobertura integral, incluyendo el tratamiento de la enfermedad. A partir de ahí, existe una amplia variedad de productos que responden a precios muy distintos.

 

¿Se puede contratar un seguro de salud o de vida después de haber superado un cáncer?

 

Para las personas que han superado una enfermedad oncológica, conseguir un seguro de vida o de salud no es fácil, pero en muchos casos se puede conseguir con un aumento del coste de la prima.

 

No obstante, existen alternativas intermedias a la contratación de un seguro privado. La FECEC junto con el instituto Medicina Lliure han llegado a un acuerdo para ofrecer la posibilidad de que las personas con cáncer puedan acceder a diferentes servicios médicos privados sin restricciones debidas a la enfermedad. Así, la FECEC pretende ofrecer una solución y dar acceso a los servicios de medicina privada a esas personas que no tienen seguro de salud y que les gustaría tener acceso a uno durante la enfermedad y también tras superarla.

 

Aunque la ley española no obliga a contratar un seguro de vida para pedir un préstamo o una hipoteca, muchas entidades bancarias la solicitan o la recomiendan como garantía de pago. El problema aparece cuando la aseguradora se niega a tramitar una póliza por enfermedad o por haber sufrido una durante los años anteriores, como pueda ser el caso de las personas que han padecido una enfermedad oncológica. En este caso, se deniega el seguro y pueden surgir dificultades para la concesión del préstamo o producto financiero.

 

Por otro lado, en vistas de revertir esta discriminación algunos países europeos como Francia están empezando a aprobar leyes para las personas que han superado una enfermedad oncológica, como es el caso de la ley “Derecho al olvido”, que entró en vigor en 2017. Esta ley permite a las personas que se han recuperado de algún cáncer mejorar sus condiciones de acceso a préstamos y seguros, sin que éstas se vean afectadas por mayores recargos o tasas de interés más elevadas.

 

Según esta ley, las personas que hayan pasado por un cáncer no deberán declarar su patología una vez hayan pasado 10 años desde un tratamiento sin recaídas. Este plazo se reduce a 5 años después de haber finalizado el protocolo terapéutico para los cánceres diagnosticados antes de los 15 años de edad. La misma ley aporta la adopción de una «matriz de referencia» que establece, patología por patología, el tiempo después del cual las personas puedan adquirir una póliza de seguro sin primas adicionales o exclusión de garantía, en iguales condiciones que aquellas que no hayan sido afectadas por una enfermedad oncológica.

 

Fruto de esta preocupación, recientemente se ha aprobado el plan europeo contra el cáncer, conocido como “Beating Cancer plan”, que planea poner en marcha diferentes acciones con el objetivo de brindar la información y las herramientas necesarias para tomar decisiones más saludables, así como promover la cooperación entre los servicios sociales y de salud.

 

A través de esta herramienta, la comisión examinará de cerca las prácticas en el área de servicios financieros, entre los que se incluyen los seguros privados, desde el punto de vista de la equidad hacia las personas que han superado un cáncer y están en remisión a largo plazo.  La comisión entablará un diálogo con las empresas para desarrollar un código de conducta que garantice que los avances en los tratamientos contra el cáncer y su mayor eficacia se reflejen en las prácticas comerciales de los proveedores de servicios financieros, para garantizar que solo se utilice la información necesaria al evaluar la elegibilidad de los solicitantes de productos financieros, así como hacer posible el acceso equitativo a los servicios financieros, a través de un código de conducta y reflexión para dar soluciones a largo plazo. Ambas iniciativas están previstas para 2021 – 2023.

 

Referencias:

 

Herramientas y recursos para la gestión de las finanzas

Además del impacto físico y emocional, un diagnóstico de cáncer puede tener un impacto financiero devastador en las vidas de las personas que han tenido cáncer y sus familias, al reducirse la cantidad de dinero disponible para los gastos generales de vida, como el alquiler, la comida y los servicios públicos.

 

En este artículo ofrecemos algunas herramientas para planificar, gestionar y comprender las propias finanzas, a fin de contribuir a hacer frente a estas dificultades.

Cómo gestionar las finanzas

Planificación de un presupuesto

Un presupuesto muestra la previsión de dineros que entran y salen. La elaboración de un presupuesto mensual es un paso importante para gestionar las finanzas cotidianas. Aunque los gastos totales difieran de la previsión inicial, el hecho de hacer una estimación permite detectar posibles problemas y a partir de ahí plantear estrategias a seguir.

 

Elaboración de un presupuesto mensual en 3 pasos:

 

La elaboración de un presupuesto puede resultar útil para determinar si a finales de mes los gastos se ajustan a la previsión, y así ayudar a mantener un control de las finanzas. Si el gasto es superior a los ingresos, es posible que sea necesario hacer algunos cambios para que la situación sea sostenible a largo plazo (bien aumentando los ingresos o reduciendo los gastos).

Consejos para reducir los gastos

 

Los costos de vida pueden aumentar como resultado del cáncer. En muchos casos, el aumento de los gastos sobrepasa los ingresos mensuales, pero hay algunas medidas a las que recurrir para reducir los gastos.

 

Se pueden dividir los gastos en artículos esenciales y artículos no esenciales. Los elementos esenciales son necesidades de vida básicas, tales como alimentos, facturas del hogar, hipoteca y alquiler. Los costes no esenciales deben ser más fáciles de reducir.

 

En caso de que exista preocupación por mantener los pagos de la hipoteca, es posible que la entidad prestamista pueda extender los términos de la hipoteca o reducir su interés. Las personas que tienen una vivienda de alquiler pueden comprobar si cumplen los requisitos para solicitar ayudas económicas para la vivienda.

 

Sería recomendable hacer un seguimiento de todos los pagos mensuales, tanto los que son fijos como los variables, y así poder hacer una estimación aproximada de los gastos para los siguientes meses. De esta manera será más fácil identificar aquellos gastos que son prescindibles.

 

La situación ideal consistiría en no gastar más del 80% de los ingresos, destinar una cantidad inferior al 30% de los ingresos al pago de deudas y tener suficientes ahorros para poder subsistir 6 meses sin ingresos, manteniendo el ritmo actual de gastos.

Kakebo, el método japonés para ahorrar

 

El Kakebo es un libro de cuentas para el ahorro doméstico, nace de un concepto importado de Japón, hasta ahora prácticamente desconocido en nuestro país. El método es fácil y su secreto está en la constancia: en un formato similar al de una agenda, la persona tiene que ir apuntando sus gastos diarios en las categorías determinadas (supervivencia, ocio o transporte, por ejemplo). Cuando se acaba el mes se suman los resultados semanales y se hace el balance. De este modo, uno puede fijarse en qué cosas gasta más e intentar modificar sus hábitos de consumo, si es que lo necesita.

 

La clave para sacarle el máximo partido al método es tener constancia y llevar al día las cuentas, lo que puede no ser fácil para todos. Parece, sin embargo, que hay personas que lo han aprovechado con éxito.

Aplicaciones móvil para gestionar las finanzas

 

Hoy en día hay muchas aplicaciones móvil para controlar gastos que le ayudarán, o casi le obligarán, a tener las cuentas bien gestionados. Entre todas cabe destacar las siguientes:

 

  • Fintonic: es una app disponible para terminales con sistemas operativos iOS y Android totalmente gratuita. Fintonic permite sincronizar toda la información relativa a sus cuentas bancarias, tarjetas y productos de inversión, creando avisos cada vez que se realicen cambios en cualquiera de las cuentas. Además, permite establecer diferentes categorías personalizadas de gastos y poner límites mensuales, avisándole si los sobrepasa. A final de mes hace un informe con las categorías que ha incrementado o disminuido para que pueda programarse mejor.

 

  • Spendee: con esta app no ​​debe vincular sus cuentas bancarias, sino crear desde la app tantas carteras o presupuestos como necesite (comida, ropa, restaurantes, etc). De este modo, se asigna una cantidad en cada categoría y se añaden los diferentes ingresos o gastos. Además, ofrece una serie de funcionalidades extra como la sincronización entre dispositivos, la posibilidad de compartir carteras/presupuestos con otros usuarios y otras herramientas de análisis de sus finanzas.

 

Una buena gestión de las finanzas puede servir como plan de contingencia en aquellos casos en que el aumento de los gastos y la disminución de los ingresos afecta a la economía familiar.

Puntos clave

 

Planificar, gestionar y comprender las finanzas son claves para mejorar la economía personal. Seguidamente os ofrecemos un listado resumen con los consejos básicos a seguir:

 

  • Clasificación de vuestros asuntos: el cáncer tiene muchos efectos financieros. Es posible que tenga varios problemas en su mente que primero hay que solucionarlos.

 

  • Ingresos: revisar los ahorros, inversiones e ingresos le ayudará a planificar su presupuesto.

 

  • Gastos: si intenta reducir al máximo los costes no esenciales, notará una mejora en la economía.

 

  • Presupuesto: tener un presupuesto mensual puede ayudarle a gestionar sus finanzas diarias.

 

  • Gestión de pagos: es importante hacer un seguimiento de sus facturas y cuentas bancarias. Si no puede gestionar sus asuntos financieros, pida ayuda a alguna persona de confianza para que pueda gestionarlos.

 

  • Préstamo: asegúrese de que ha considerado otras opciones antes de contratar dinero. Elija siempre el tipo más económico de préstamo.

 

Adicionalmente, puede consultar algunos recursos y ayudas y económicas para personas que han tenido cáncer en este artículo.


Referencias

  1. City Bar Justice Center. Recursos financieros y médicos para pacientes y sobrevivientes de cáncer. New York; 2015.
  2. MacMillan Cancer Support (2017). Your finances.
  3. El Diario (2014). Kakebo, el método japonés para que ahorres de una vez.
  4. Imagin (2016). Apps per controlar despeses.