Testimonio de Jordi

¿Qué tipo de enfermedad has sufrido y qué tratamientos ha recibido?

Yo he sufrido cáncer de estómago y esófago. Me realizaron sesiones de quimioterapia y radioterapia durante 6 semanas y luego me hicieron una cirugía de esofagectomia transhiatal total (extirpación de esófago y estómago con unión del intestino debajo de las cuerdas bocales) en el Parc Taulí de Terrassa.

¿Cómo has vivido este proceso?

El proceso de mi enfermedad lo he llevado bien porque tengo una actitud positiva y creo que he conseguido una «vida extra» para intentar ser mejor persona. Durante mi tratamiento de quimioterapia murió mi hermano mientras le practicaba los primeros auxilios. Él me ayudaba con la enfermedad.

Cuando te dijeron que ya estabas recuperado, ¿cuáles fueron las principales dudas o temores que te vinieron a la cabeza?

Pues con preocupación, porque yo había vuelto de vivir en Brasil y al volver aquí no tenía ningún tipo de ayuda. Luchando mucho con la administración conseguí el reconocimiento de «Inmigrante retornado» y una ayuda de inserción de 435 euros durante 11 meses. Después de esto, ya retornado, no recibí ninguna ayuda más ya que la ayuda terminó en mayo de 2020.

Actualmente vivo ocupando la casa de mi hermano a la espera de conseguir un alquiler social o el desahucio definitivo. Está todo en manos de los servicios sociales y un fondo buitre.

Si las cosas me van bien lo conseguiré y si me van mal me quedaré excluido socialmente. Puedo entender a los empresarios que no quieran trabajadores enfermos que les puedan dar más problemas que una persona sana, pero nosotros tenemos que seguir… Ahora mismo he conseguido el reconocimiento del 65% de discapacidad definitiva.

¿Has tenido o te ha quedado algún tipo de secuela física? ¿Estabas informado de que podría pasar?

Tengo un 65% de discapacidad reconocida. La principal secuela física es aprender a gestionar el aire que entra y sale cuando comes y bebes. Todo esto me ha supuesto que soy más propenso a tener pulmonías bacterianas. Otra secuela es la pérdida de peso constante. Sí que me informaron, me dieron una lista de posibles problemas y signos aceptando las posibles secuelas. Pensé: «No quiero leer más», y aceptas. ¿Qué tienes que hacer?».

¿Has tenido alguna secuela emocional?

Mi hermano murió justo cuando estaba en tratamiento de quimioterapia y eso me afectó mucho. Yo soy muy de la filosofía oriental y del autocontrol, no tiré de antidepresivos. Todo esto lo he vivido a «pecho descubierto». He sido usuario y ahora voluntario de Oncolliga y sí hice alguna sesión con los psicooncólogos de allí.

Muchas personas que han superado un cáncer coinciden en que después del cáncer, se produce una especie de «vacío» en muchos ámbitos. ¿Cuál es tu vivencia al respecto?

A mí, después de todo lo que me ha pasado, considero que tengo una nueva vida.

 Después del cáncer, hay toda una serie de necesidades físicas, emocionales y carencias en el ámbito social, financiero y laboral, que ni las administraciones, en general, ni la sociedad contemplan. Según tu situación personal, ¿qué destacarías o con que te has encontrado?

Pues gracias a asociaciones contra el cáncer como Oncolliga he encontrado apoyo en todos estos ámbitos. Aparte, después de haber vivido toda esta experiencia negativa me gustaría pensar que soy mejor persona, de hecho, ahora soy voluntario en la Fundación Oncolliga e intento ayudar a todas las personas que puedo que están pasando por lo mismo que he pasado yo. Además, ahora empiezo un proyecto con ellos de implementación de un sistema de movimentación de material clínico ortopédico porque tengo experiencia en este campo.

¿Cómo fue tu proceso de regreso al trabajo después del cáncer?

Es difícil encontrar un trabajo en la bolsa de discapacitados. Son trabajos manuales, de limpieza, de cadenas de montaje, porterías, etc. Con contratos «basura» que hace que los trabajadores hagan más de la cuenta y sin poder discrepar por miedo a perder el trabajo.

¿Recibiste algún tipo de apoyo por parte de la empresa donde trabajabas?

No, yo trabajaba por mi cuenta y riesgo. Si había un contrato tenía trabajo y si no hacía proyectos por un sueldo bajo sin contrato, o de profesor de castellano.

Yo vivía en Brasil desde hacía 8 años, hasta febrero de 2019, cuando me detectan el cáncer en São Paulo. Volví urgentemente aquí, en casa de mi hermano que me acogió.

No tenía trabajo ni ingresos. Conseguí 11 meses de la ley de retorno del Gobierno de España, y después nada, he perdido 33 años de cotización a la Seguridad Social por el hecho de haber ido a trabajar fuera de España y no notificarlo al SEPE.

En caso de que hayas tenido que buscar un nuevo trabajo, cuéntanos tu proceso de búsqueda. ¿Has tenido alguna dificultad por el hecho de haber sufrido la enfermedad?

Hasta ahora he tenido un contrato «basura» a media jornada para discapacitados y ya se me ha acabado. Ahora vuelvo a estar en paro y vuelvo a buscar trabajo. La dificultad es encontrar trabajo, no superar el cáncer.

¿Has tenido dificultades a la hora de pedir algún tipo de seguro o producto financiero?

El Banco Sabadell me ha estado cobrando 118 euros cada tres meses para mantener la cuenta corriente abierta, pese a no tener ingresos, y también me han cobrado intereses de demora abusivos. He estado mucho tiempo reclamando.

¿Crees que las instituciones dedican los mismos esfuerzos tanto para abordar los tratamientos contra el cáncer como para solucionar las dificultades sociales que hay después del cáncer?

No. Los médicos y enfermeros se preocupan mucho y te salvan la vida. Los servicios sociales del ayuntamiento hacen lo que pueden, tienen mucho trabajo y pocos medios. Y el Gobierno no tiene muchas leyes que ayuden, de verdad, a los enfermos de cáncer. O yo al menos lo desconozco.

Cuál es tu punto de vista general sobre la situación social en que se encuentran las personas después de un cáncer y qué aspectos se tienen que resolver todavía.

Completamente solo en mi caso. Si no fuera por la ayuda de las personas de la entidad Oncolliga habría sido peor. Debería haber más concienciación de las administraciones para coordinarse con las asociaciones de ayuda contra el cáncer, como Oncolliga, para poder ayudar mejor a las personas afectadas. En el hospital de día, donde hacía mi quimioterapia, me encontraba a personas en la misma situación que yo y que, aunque es muy duro, nos dábamos ánimos mutuamente.

¿Cómo se afronta la vida tras superar un cáncer?

Depende de las secuelas y la calidad de vida que puedas tener. De las ayudas, de la familia, los amigos, etc. Yo no he tenido más que la ayuda de mi fuerza de voluntad: solo tres meses en el hospital, solo en la recuperación, solo en varias visitas al hospital por secuelas. Sin embargo, gracias a entidades como Oncolliga y sobre todo a los trabajadores y voluntarios que hacen posible la ayuda directa a los que lo necesitan.

Y por otro lado la desazón de no tener ingresos y no encontrar contratos de trabajo estables o cualificados. Echo de menos una bolsa de trabajo altamente cualificada para personas discapacitadas. En mi caso, tengo un CV de ejecutivo de carrera, MBA con 4 idiomas, formación y experiencia en coordinación de proyectos, equipos, operaciones, gerencia, etc. Pero veo que conseguir un trabajo cualificado con discapacidad es casi imposible, ya que todos los que he visto son sin cualificación y con contratos «basura» y no respetando los derechos mínimos de los discapacitados, ni las horas de los contratos. 

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