Compartir la experiencia después del cáncer

Después de pasar por un cáncer, la persona afectada no sólo se enfrenta a secuelas físicas y fisiológicas, sino que requerirá un periodo de tiempo más o menos variable para la aceptación de los cambios que ha sufrido su cuerpo y de la experiencia vivida.

 

Las secuelas de tipo psicológico o emocional son a menudo mucho más complejas de superar. La capacidad de afrontamiento y la adaptabilidad a un nuevo estilo de vida (en caso de haber sufrido un cambio físico severo) o simplemente el retorno al equilibrio puede ser más o menos rápido y dependerá de cada caso concreto. Algunos de los factores que pueden influir en la capacidad de afrontamiento son:

 

  • Las características del proceso oncológico por el que ha pasado la persona afectada.
  • Las variables sociodemográficas como el sexo, la edad, el nivel de estudios o la capacidad económica.
  • El apoyo social y la expresión del afecto por parte de la familia y amigos.
  • Los rasgos de personalidad como la disposición para compartir la experiencia o la apertura de sentimientos contribuyen a despertar emociones positivas en situaciones difíciles.

 

¿De qué maneras se puede compartir la experiencia?

 

El ejercicio de compartir la experiencia puede realizarse de muchas maneras, desde mantener conversaciones con nuestro círculo más cercano de amigos y familia hasta apuntarse a una psicoterapia individual o en grupo. La mayoría de hospitales tienen a disposición de las personas que padecen un cáncer o lo han superado, un servicio de atención psicológica individual, de grupo y para familias afectadas.

 

Existe un tipo de terapia para mejorar el estado de ánimo de manera contraria a los métodos tradicionales: la Psicología Positiva. Esta trata de focalizar la atención de la persona en lo que realmente le funciona y se le da mejor para fomentar el optimismo, el bienestar y la felicidad de la persona.

 

En un artículo publicado recientemente elaborado por el Instituto Catalán de Oncología (ICO), con el Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (IDIBELL), la Universidad de Barcelona (UB) y la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), se ha demostrado que la psicología positiva dirigida a personas que han pasado por un cáncer reduce el malestar emocional y el estrés postraumático, siendo corroborado por las personas de su entorno más cercano.

 

En el artículo anterior “Mindfulness: conecta con el aquí y el ahora” presentamos esta técnica de psicología como una herramienta para hacer frente al estrés que pueden sufrir las personas a lo largo de su convivencia con la enfermedad. Se basa en el principio de atención plena en lo que nos sucede. De hecho, compartir la experiencia con personas de confianza o con gente que pasa por situaciones similares también es en realidad una manera de conseguir atención plena a los acontecimientos del presente y de reducir el estrés.

Tipos de grupos de apoyo

 

Los grupos de apoyo permiten a los participantes compartir sus experiencias vividas y expresar los sentimientos con otras personas que han pasado por lo mismo, pudiendo reducir así el estrés y al mismo tiempo sentirse más comprendido y acompañado. El intercambio de información y consejos puede proporcionar una sensación de control y así reducir los sentimientos de impotencia.

 

Hay grupos que se enfocan en un tipo de cáncer determinado y otros donde participan personas que han pasado por tipos de cáncer totalmente diferentes. Las entidades de Junts contra el càncer ofrecen servicios de orientación y apoyo psicológico a las personas que han superado el cáncer, así como desde el portal web de la Generalitat también se puede acceder a diferentes asociaciones de pacientes y enlaces de interés.

Estos grupos proporcionan apoyo de diversas maneras y cada persona puede encontrar el que mejor se adapte a sus necesidades. A grandes rasgos, los grupos de apoyo pueden ser:

 

–        De autoayuda, dirigidos por los integrantes del grupo.

–        Grupos dirigidos por profesionales: trabajador social, psicólogo, etc., moderan y conducen la conversación entre los integrantes.

–        Grupos de apoyo informativo, dirigidos por un coordinador profesional que proporciona información y educación relacionada con el cáncer. A menudo, estos grupos invitan oradores, como médicos, para que proporcionen asesoramiento experto.

 

 

También podemos encontrar grupos de apoyo por internet que permiten a las personas comunicarse de distintas maneras:

 

–        Grupos de interés y listas de correo electrónico que envían artículos o textos de interés a los integrantes del grupo.

–        Grupos de discusión, foros o paneles de anuncios electrónicos que permiten publicar un mensaje y las respectivas réplicas.

–        Chats y videoconferencias, que permiten a los integrantes comunicarse en tiempo real.

 

Además, las entidades de la FECEC, Junts contra el càncer, ofrecen diferentes recursos y servicios de apoyo para la etapa que comienza una vez finalizado el tratamiento para el cáncer.

 

 


Referencias

Ochoa C; Casellas-Grau A; Vives J; Font A; Borrs, JM. Positive psychotherapy for distressed cancer survivors: posttraumatic growth facilitation reduces posttraumatic stress. International Journal of Clinical and Health Psychology. 17, pp. 28-37. Elsevier España, 2017.
Instituto Nacional del Cáncer (NIH) (2014). Grupos de apoyo para el cáncer.
Cancer.Net. Grupos de apoyo.

Generalitat de Catalunya. Viure amb càncer.

García-Torres F; Alós Cívico FJ; Pérez-Dueñas C; Moriana Elvira JA. Guía de tratamientos psicológicos eficaces en psicooncología. Ediciones Pirámide; Febrero 2016.