Cambios en la imagen corporal, cómo mejorar la autoestima

La imagen corporal es la representación mental que cada persona tiene sobre su propio aspecto físico y como se siente con su propio cuerpo.

 

¿Como puede afectar el cáncer a mi imagen corporal?

 

Las transformaciones físicas y cambios en la imagen corporal como por ejemplo la alopecia, cicatrices o la supresión de algún miembro son algunos de los problemas derivados del cáncer y de sus tratamientos. Estas alteraciones de la propia imagen pueden suponer un trastorno per a las personas que han sufrido un cáncer, por la magnitud de los cambios o por el hecho de no poder adaptarse, sin poder evitar compararse con el aspecto físico previo al tratamiento. Algunas personas pueden sentir como si su cuerpo no les perteneciera, como el consecuente impacto que este hecho puede ejercer en la calidad de vida y autoestima, pudiendo llegar a alterar el estado anímico y generar malestar emocional.

 

 

Cada persona reacciona de forma diferente ante los cambios corporales: a algunas personas les cuesta mucho aceptar los cambios físicos, mientras que por otras no suponen grandes cambios en su personalidad ni en su estilo de vida. Sin embargo, generalmente suponen cierta fuente de malestar y están asociados a un proceso de adaptación, ya que no es posible revertir las alteraciones físicas secundarias al tratamiento, aunque en algunos casos sí que existen algunas técnicas de cirugía estética y reparadora capaces de reconstruir parte de las zonas dañadas, o tratamientos de estética oncológica que permiten paliar sus efectos.

 

Sea como sea, se puede recurrir a diferentes estrategias para mejorar la autoestima. A rasgos generales, hay que centrar los esfuerzos en mejorar como se siente cada persona en su propia piel, en facilitar la adaptación a los cambios funcionales que ha supuesto el tratamiento, restando importancia al aspecto que tenga en sí, o a lo que puedan pensar terceras personas.

 

¿Cómo mejorar la autoestima?

 

Conocer con antelación los cambios que se pueden producir después del cáncer puede disminuir la ansiedad, aumentar la percepción de control y facilitar la adaptación.

 

Después de superar un cáncer, hay personas que pierden interés en hacer actividades de ocio, en las relaciones sociales, sexuales y de pareja, o hasta pueden presentar un estado ansioso o depresivo. Para poder mejorar la autoestima y aumentar la confianza en uno mismo es importante intentar aceptar los cambios funcionales, así como la nueva imagen corporal. Frecuentemente se considera que este proceso de adaptación comprende las diferentes fases del duelo. A lo largo de las diferentes etapas puede resultar útil expresar emociones de frustración, decepción, desesperanza o angustia, para ayudar a mitigar el dolor psíquico.

 

Para conseguir sentirse mejor con uno mismo, se pueden tomar pequeñas medidas para mejorar la autoestima, como tratar de pensar que el cuerpo solo es una pequeña parte de uno mismo. Hay muchas otras facetas que no van a cambiar dejando de lado los cambios de imagen, como la personalidad, las aptitudes, conocimientos, habilidades, etc.

 

Aun así, a veces estos problemas de autoestima e imagen corporal negativa no se pueden superar sin ayuda, y pueden tener un gran impacto en las vidas de las personas que las sufren. Por este motivo, hablar a menudo con una persona de confianza, como un familiar o amigo, sobre los sentimientos que se tienen es un buen inicio y puede ayudar a sentirse mejor. Independientemente de la magnitud de los cambios que se experimentan, la ayuda psicológica puede resultar beneficiosa, especialmente en aquellos casos en que la percepción de uno mismo altera las actividades del día a día. También cabe mencionar que hay muchos grupos de apoyo, como los de las entidades Juntos contra el cáncer, que ofrecen orientación y ayuda psicológica a las personas que han superado un cáncer, buscando bienestar y la calidad de vida emocional y psicológica de estos y de sus familiares.

 

Pequeños consejos

 

La capacidad de superación delante de una adversidad de este tipo muchas veces hace ver la vida desde otra perspectiva, intentando aprovecharla al máximo en todos los sentidos. El hecho de cuidar de uno mismo, tanto desde una perspectiva de salud, nutricional, emocional o incluso estética, puede devenir una forma para reprender la confianza en uno mismo y empezar a sentirse bien con su propio cuerpo de nuevo.

 

Hay algunos cambios físicos se escapan del control y no se pueden cambiar. A pesar de que la repercusión que estos pueden tener en la autoestima, la percepción de uno mismo y las actividades cuotidianas, resulta fundamental aprender a quererse a uno mismo, aceptarse tal y como es, con las limitaciones, pero también con todas las virtudes, ya que la aceptación es la base de la seguridad, la confianza, el amor y la autoestima.

 


Referencias

Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). Cáncer e imagen: el duelo corporal.

Rosenberg SM, Tamimi RM, Gelber S, Ruddy KJ, Kereakoglow S, Borges VF, Come SE, Schapira L, Winer EP, Partridge AH. Body image in recently diagnosed young women with early breast cancer. Psychooncology. 2013 Aug;22(8):1849-55.

Lozano-Arrazola A, Cupil-Rodríguez AL, Alvarado-Aguilar S, Granados-García M. Impacto psicológico en la imagen corporal de pacientes con cáncer de cabeza y cuello sometidos a cirugías deformantes. Gamo 2011;10(3):156-61.

Efectos del cáncer de próstata: la disfunción eréctil e incontinencia urinaria.

La próstata es una glándula se encuentra detrás de la base del pene del hombre delante del recto y debajo de la vejiga. Rodea la uretra, un conducto similar a un tubo que transporta orina y semen a través del pene. La función principal de la próstata es producir líquido seminalEl cáncer se origina cuando las células sanas de la próstata cambian, proliferan sin control, y forman un tumor.

 

Efectos secundarios 

 

Los tratamientos de cáncer de próstata puede producir efectos secundarios y causar secuelas. Su aparición depende de muchos factores y no siempre se produce. Las visitas al médico son una buena oportunidad para hacer preguntas y obtener información sobre cualquier cambio, problema o preocupación que tenga.

 

Efectos secundarios de la radioterapia

 

La radioterapia ha experimentado muchos avances, pero pese a que ahora es más precisa, su uso todavía puede afectar a tejidos tales como la vejiga o los intestinos, causando efectos secundarios.

Durante el curso de los tratamientos de radiación, algunos pacientes pueden experimentar diarrea o micción frecuente. La radioterapia también puede causar disfunción eréctil y fatiga.

 

Efectos secundarios de la terapia hormonal

 

El objetivo de la terapia hormonal es privar a las células cancerosas de la testosterona. Esto desacelera el crecimiento del cáncer. Estos tratamientos causan efectos secundarios sexuales, debido a que afectan los niveles de testosterona.

 

La mayoría de los problemas sexuales comunes durante el tratamiento hormonal resultan en una reducción del deseo sexual (libido). El tratamiento hormonal también puede generar sofocos (calores que también ocurren durante la menopausia) y cambios en el aspecto físico, como la pérdida de masa muscular, aumento de peso y/o crecimiento del tejido mamario. Hable con su médico acerca de cualquier programa de ejercicio contemplado, o busque que le refieran a un fisioterapeuta que le ayude a decidir cómo comenzar y proceder.

 

Efectos secundarios de la cirugía

 

Entre los posibles efectos secundarios relacionados con la cirugía se incluye la incontinencia urinaria y la disfunción eréctil:

 

  • Incontinencia urinária

La extirpación quirúrgica de la próstata altera la manera de almacenar la orina, pudiendo resultar en pérdidas de orina. Cualquier hombre que se somete a cirugía para tratar el cáncer de próstata deben esperar cierto grado de incontinencia urinaria. Ejercicios del suelo pélvico o algunos medicamentos para reducir la presión en la vejiga permiten tratar con eficacia este problema.

 

Tipos de incontinencia urinaria

–       Incontinencia de esfuerzo: cuando las pérdidas de orina se producen al toser, reír o estornudar. Es el tipo más común de incontinencia.

–       Incontinencia de urgencia: cuando se tiene una necesidad repentina de orinar y no siempre se llega a tiempo en el baño.

–       Incontinencia por desbordamiento: cuando hay dificultad para vaciar la vejiga. Cuesta mucho orinar y puede darse un flujo débil o goteo de orina.

–       Incontinencia continua: cuando se pierde toda capacidad de controlar la micción.

 

 

¿Cuánto tiempo se necesita para recuperar el funcionamiento normal de la vejiga después de cáncer de próstata?

 

Si se produce incontinencia urinaria después de una prostectomia radical, la recuperación requerirá un tiempo para producirse. La edad y la existencia de problemas urinarios previo a la intervención son factores que determinan el tiempo de recuperación. También influye el hecho de que durante la cirugía se haya visto dañado un nervio; en estos casos el tiempo de recuperación será mayor. En general, la recuperación después de la cirugía de cáncer de próstata conllevará semanas o meses, y ocurrirá de forma gradual.

 

¿Qué puede hacerse para revertir la incontinencia urinaria?

 

Es importante perder el miedo o la vergüenza de hablar sobre el problema puesto que actualmente hay muchas soluciones terapéuticas. Existen diferentes tratamientos para la incontinencia urinaria después de un tratamiento para el cáncer de próstata. La elección del tratamiento más adecuado depende de las necesidades de cada persona:

 

–       Fisioterapia con o sin electroestimulación del suelo pélvico. Este tipo de tratamiento se utiliza en los casos más leves.

–       Medicación.

–       Cirugía. Existen varios tratamientos quirúrgicos para revertir la incontinencia urinaria, como la colocación quirúrgica de cabestrillos suburetrales, o de un esfínter artificial. En muchos casos, las personas son reticentes a volver a pasar por quirófano, pero las cirugías para corregir las secuelas del tratamiento para el cáncer de próstata son mucho más sencillas que la prostectomía.

–       Ejercicios de Kegel. Ayuda a fortalecer los músculos de la vejiga. Consisten en contraer y relajar los músculos pélvicos.

 

Los músculos del suelo pélvico se contraen y relajan alrededor del esfínter de la vejiga, así que ayudan a controlar la continencia urinaria. Si los músculos son débiles, no ayudarán en el control voluntario de la orina que, junto con una secuela de una operación, no ayuda el problema. Sin embargo, si practican ejercicios de fortalecimiento, se puede mejorar el control voluntario de la orina, reduciendo así los síntomas.

 

 

 

2. Disfunción eréctil 

 

Si durante la cirugía los nervios cercanos a la próstata, que controlan el flujo de sangre al pene, se ven afectados, puede aparecer dificultades para lograr o mantener una erección. En muchos casos  este efecto secundario es temporal, pero a veces la recuperación de una erección completa puede tomar años.

 

¿Puede recuperar la función eréctil causados por las terapias para el cáncer de próstata?

 

El grado de recuperación de la función eréctil depende de múltiples factores. El tipo de operación, edad del paciente o la función eréctil antes de la cirugía son algunos de los factores que determinan la capacidad de recuperación. Generalmente el tiempo de recuperación se encuentra alrededor de los 18 a 24 meses, aunque puede tomar más tiempo.

 

¿Cómo puedo tratar los problemas de erección causados por tratamientos para el cáncer de próstata?

 

Muchos de los tratamientos que se utilizan para problemas de erección se basan en mejorar el flujo de sangre al pene. Sin embargo, en muchos casos conseguir una erección también se basa en pensamientos y sentimientos; en estos casos es necesario abordar previamewnte las preocupaciones y problemas en la relación de pareja.

 

–       La terapia oral. Consiste en pastillas y suele resultar eficaz en la mayoría de los hombres. Sin embargo, no es eficaz en el caso de que durante la cirugía no se hayan conservado los nervios. Su uso siempre debe estar supervisado por un profesional médico, ya que puede interactuar con otros medicamentos.

–       Supositorio intrauretral. Es una pastilla pequeña que se coloca en la uretra. Es eficaz en el 43-62% de los hombres, pero puede causar dolor en el pene o la uretra y, en algunos casos, para obtener mejores resultados, puede requerir la instalación de un anillo de tensión en la base del pene.

–       Inyección en el pene. Es un tratamiento muy eficaz que funciona a los pocos minutos de su administración. Puede causar dolor en el pene y una erección prolongada.

–       Dispositivo de vacíoEs la opción menos costosa. Es eficaz en el 66-71% de los pacientes, pero puede causar entumecimiento o moretones.

–       Prótesis. Muy eficaz. Requiere cirugía y necesita ser reemplazada después de algunos años.

 

Aprender a sentirse cómodo con el propio cuerpo, durante y después del tratamiento para el cáncer, es una experiencia personal que es diferente para cada persona. La información y el apoyo de quienes los rodean, puede ayudar a afrontar estos cambios con el paso del tiempo.

 


Referencias

Cancer.Net (2014). Cáncer de próstata.

Asociación Española Contra el Cáncer (2017). Cáncer de próstata.

Palomares R. (2013). Incontinencia urinaria por cáncer de próstata.

Amercian Cancer Society (2017). El cáncer puede afectar la capacidad del hombre para eyacular.