Recursos para la reinserción laboral

Una gran proporción (40%) de las personas con un diagnóstico de cáncer tienen menos de 65 años, es decir que son diagnosticados en edad laboral. La reincorporación al mundo laboral tras el cáncer representa un factor muy prevalente y con una repercusión importante. Tanto es así que las neoplasias son la segunda causa de pérdida de años laborales, sólo por detrás de las enfermedades psiquiátricas.

La vuelta al mundo laboral

A pesar de ser un problema tan prevalente, parece que no se está dirigiendo de forma adecuada. Tal y como puso de manifiesto la guía para mejorar la calidad en el control integral del cáncer CanCon joint action, se ha detectado que la implementación de servicios de apoyo social y rehabilitación profesional es muy heterogénea entre los diferentes países de la unión europea. en este sentido, sólo países como Francia, Finlandia y Países Bajos ofrecen servicios como la valoración de las necesidades sociales, la evaluación de la capacidad de trabajo y facilitan los datos de contacto de profesionales de este ámbito. En España, estos servicios sólo se ofrecen si el paciente los solicita expresamente.

En la misma línea, en un estudio que publicó la FECEC el 2015, también se ponían de manifiesto las dificultades en el ámbito laboral de las mujeres que han sufrido cáncer de mama. Este informe contribuye a visibilizar diferentes vivencias en cuanto la vuelta al trabajo una vez finalizada la fase más activa del tratamiento.

Pero, ¿de qué hablamos cuando hablamos de reinserción? Aunque gran parte de los supervivientes pueden volver a su trabajo (alrededor del 60%), muchos no pueden hacerlo por las limitaciones derivadas de su enfermedad o el tratamiento. En el primer caso hablamos de reincorporación, mientras que en el segundo hablaríamos de reinserción. En los casos en los que no es posible trabajar de lo que era el oficio o trabajo habitual debido a las secuelas, sería muy recomendable hacer un acompañamiento, facilitando el acceso a servicios de orientación y acogida, y ofreciendo cursos de formación para desarrollar nuevas habilidades que puedan facilitar el cambio de trabajo. Sin embargo, actualmente no existen servicios de orientación laboral específicamente para las personas que han superado un cáncer.

 

Reprèn, servicio de orientación laboral después del cáncer

Para dar respuesta a estas necesidades, la Federació Catalana d’Entitats contra el Càncer (FECEC) ha puesto en marcha este año el primer programa de este tipo. Reprèn, servicio de orientación laboral después del cáncer, es un servicio de orientación laboral gratuito, y tiene el objetivo de acompañar y dar apoyo a las personas que han sufrido un cáncer y buscan un trabajo adaptado a sus necesidades emocionales y físicas. Esta iniciativa hace una evaluación individualizada de las necesidades de las personas, para acogerlas al programa Incorpora de La Caixa, que proporciona asesoramiento gratuito de orientación e intermediación a aquellas personas con riesgo de exclusión social, con el fin de facilitarles el acceso al mundo laboral.

Los aspectos sociales y de reincorporación al mundo laboral deberían integrarse de forma precoz en la atención después de la fase activa del tratamiento contra el cáncer. Estas políticas deberían ser de carácter público y centrarse en las personas, ayudándolas a empoderarse, desarrollar competencias y habilidades nuevas y proporcionando las herramientas que les permitan hacerlo. La aparición de programas específicos como Reprèn, servicio de orientación laboral después del cáncer, es un primer paso, aunque bastante incipiente. Aunque todavía queda mucho camino por hacer en este sentido, la aparición de este tipo de iniciativas es muy positiva y contribuye a visibilizar las necesidades de este colectivo.

Referencias

Societat Espanyola d’Oncologia Mèdica (SEOM) (2012). Largos supervivientes en Cáncer (Monografia).

Cancer Control Joint Action (CanCon) (2017). European Guide on Quality Improvement in Comprehensive Cancer Control (guia).

Federació d’Entitats Contra el Càncer (FECEC) (2015). Estudi per a la millora de la integració i reincorporació laboral de les dones que han patit cáncer de mama (Informe).

¿Qué necesidades se han detectado en los ámbitos social, laboral y económico?

El cáncer es un elemento disruptivo que altera la vida diaria de las personas. No sólo afecta a aspectos relacionados con la salud y el bienestar emocional, sino que tiene un gran impacto sobre muchas áreas.

Ámbito social: el estigma del cáncer

Muchas personas se encuentran con problemas en el entorno social y familiar: los compañeros de trabajo, amigos, conocidos y familiares a menudo tienen, inconscientemente, un trato diferente en comparación con antes del diagnóstico. Tras la fase activa de tratamiento, es muy común que las personas con cáncer se sientan desprotegidas, porque sienten que ya no cuentan con todo el apoyo que tenían antes de la enfermedad y que a menudo se espera de ellas una vuelta inmediata a la «normalidad».

 

Además, socialmente el cáncer todavía es un tema tabú, y está asociado a cierto estigma. Mucha gente cree que el cáncer es una sentencia de muerte, que no se puede tratar de forma efectiva o culpabilizan a las personas que lo sufren de su propia enfermedad. Este último aspecto es muy evidente, por ejemplo, en el cáncer de pulmón, donde parece que se responsabilice a las personas de su enfermedad por su asociación con el tabaquismo.

 

Tal y como manifestaba un estudio realizado por la fundación LiveStrong, el estigma es un problema omnipresente, muy prevalente en diferentes países, culturas y comunidades, y caracterizado por un conjunto de sentimientos, actitudes y comportamientos sesgados respecto al cáncer.

 

El estigma provoca que, ante estas creencias y mitos, las personas con cáncer no quieran o no puedan hablar de ello porque se sienten estigmatizadas o porque no se les da voz. Al no hacerse difusión, crecen las concepciones erróneas sobre el cáncer y se perpetúa este círculo vicioso.

 

 

Ámbito laboral: un tema pendiente

Por otra parte, es frecuente que una vez finalizado el tratamiento las personas con cáncer tengan dificultades para volver a trabajar, bien sea porque necesitan adaptaciones en su lugar de trabajo habitual, porque han sido despedidas o porque tienen secuelas que les impiden desarrollar el trabajo que hacían hasta el momento, entre muchas otras.

Las variables que dificultan la reincorporación al mundo laboral de las personas que han sufrido cáncer incluyen factores no modificables, como las secuelas físicas y psíquicas derivadas de la enfermedad, pero también hay muchos otros sobre los que se puede incidir, como la incorporación progresiva, la adaptación del puesto de trabajo o la flexibilidad horaria por parte de las empresas que faciliten, por ejemplo, la programación de las visitas médicas de seguimiento. Aunque sería deseable que los empresarios o los responsables de recursos humanos entendieran la situación de sus trabajadores y favorecieran la aplicación de medidas que faciliten la incorporación gradual y la adaptación al puesto de trabajo, no siempre sucede así. La reincorporación flexible al trabajo, que es una de las necesidades más demandadas por las personas que han tenido cáncer, actualmente no está contemplada por la ley ni por el estatuto de trabajadores, y a menudo queda en manos de la buena voluntad de los empresarios. Así pues, es necesario establecer un marco legal para garantizar la igualdad de oportunidades y actuar de forma precoz en la rehabilitación laboral.

Además, existen otros elementos que tienen un impacto en la vuelta al trabajo, como algunos factores socio-demográficos o los relacionados con el puesto de trabajo, como el esfuerzo físico, especialmente contraindicado en el caso de sufrir secuelas como la fatiga.

Ámbito económico: el estrés financiero

La situación de aumento de los gastos y disminución de los ingresos en la que se encuentran muchas personas después del cáncer lleva a un escenario de inestabilidad económica o estrés financiero. Además de la carga económica que supone el hecho de superar la enfermedad, los supervivientes también son discriminados por muchas entidades financieras, como la banca y las aseguradoras.

Las compañías aseguradoras se reservan el derecho de negar los seguros de vida a las personas con enfermedades crónicas o graves, como la diabetes o el cáncer. Estas situaciones pueden parecer injustas, pero las compañías se amparan en el riesgo que supone ofrecer cobertura en estos casos y en el hecho de que este tipo de seguros no son de contratación obligatoria. Sin embargo, estos seguros son necesarios para poder pedir una hipoteca o acceder a créditos bancarios y otros productos financieros, por lo que supone un grave inconveniente en la vida de las personas que conviven con el cáncer.

En Catalunya, la atención sanitaria es pública y universal. Sin embargo, en caso de querer contratar un seguro de salud, es posible que muchas compañías pongan impedimentos por haber sufrido un cáncer. Este agravio comparativo también lo podemos encontrar en los seguros de viaje. De la misma forma que los seguros de salud y vida, tienden a discriminar a las personas con cáncer u otras enfermedades crónicas, por el riesgo añadido que supone la enfermedad.

Algunas dificultades derivadas de aspectos sociales, laborales y económicos pueden tener un impacto negativo en el bienestar emocional y la salud de las personas que han tenido cáncer. Estos elementos, sin embargo, son también las herramientas más importantes para su recuperación, pues representan un elemento de apoyo y contribuyen a mantener una actitud positiva y establecer una rutina diaria. Por ello es especialmente importante desarrollar programas específicos para dar respuesta a estas necesidades. Además, es necesario trabajar paralelamente en la reducción del estigma asociado al cáncer, no sólo por el beneficio de luchar contra los prejuicios y la desinformación, sino también porque puede repercutir negativamente en el acceso a recursos.

 

Referencias

CancerWorld (2013). Stigma: Breaking the vicious circle.

Federació Catalana d’Entitats Contra el Càncer (FECEC) (2014). Millorar l’experiència dels supervivents de càncer a Catalunya. 

Col·legi Oficial de Metges de Barcelona (2009). Valoració de l’estat de salut de les persones sol·licitants d’adopció.

European Agency for Safety and Health at Work (2017). Rehabilitation and return to work after cancer: Literature review.